La salud y la nutrición son aspectos esenciales de la calidad de vida. Por ello, Unilever y la Alianza Global por una mejora de la Nutrición (GAIN) se han unido para crear un programa de intervención nutricional que espera llegar a 2,5 millones de personas en las comunidades rurales. 800.000 pequeños agricultores que producen para Unilever están en condiciones de salud y nutrición desfavorables. Ante esta situación la compañía ha financiado este programa que mejorará la dieta de los agricultores y sus familias en la cadena de suministro. El enfoque específico irá a parar principalmente en las mujeres agricultoras, las embarazadas y el sector infantil.
El programa se lanzará inicialmente en la India, donde la compañía cuenta con más de 20.000 familias de agricultores que producen vegetales y especias para algunas de sus marcas de alimentación. Eso significa que alrededor de 100.000 personas de la cadena de suministro que se encuentran en situaciones de riesgo se beneficiarán de las acciones concretas del proyecto. Las más destacadas se basan en mejorar la información sobre dietas saludables, mejorar el acceso a las verduras y el ganado y la siembra de arboles y plantas entre los ciclos de siembra.
Estas acciones en países más desfavorecidos van en consonancia con el objetivo común para todos los países donde Unilever opera. En España, por ejemplo, contribuyen a la mejora de la salud a través de iniciativas de concienciación y educación a la sociedad sobre el colesterol y los problemas derivados de este. La mitad de la población tiene el colesterol elevado, siendo una de las principales causas de muerte de nuestro país por riesgo de enfermedad cardiovascular
Otro aspecto tenido en cuenta en gran parte de sus programas es la higiene de estas familias, por lo que también se perseguirá mejorar la salud a través del lavado de manos utilizando como modelo otra acción de la compañía que lleva implantada desde 2010. Se trata del modelo Lifebuoy, que busca reducir las dos mayores causas del mundo de la mortalidad infantil, las infecciones respiratorias y la gastroenteritis, promocionando los beneficios del lavado de manos con jabón en ocasiones clave. Su objetivo para el 2015 es pretender cambiar el comportamiento de higiene de 1.000 millones de consumidores en Asia, África y América Latina.
Estas acciones están englobadas en su compromiso con la salud y el higiene, pero también enfoca su responsabilidad social a medio-largo plazo hacia otros ámbitos. Entre los ambientales se ha propuesto reducir a la mitad el impacto ambiental producido por la fabricación y el uso de sus productos, con fecha límite para 2020. Las pequeñas acciones que están implantando alrededor de este reto se encuentran las relacionadas con los gases de efecto invernadero, el uso del agua, los residuos y una concepción sostenible de la cadena de suministros. Desde la compañía nos cuentan que están en encaminados hacia el éxito de sus acciones. A principios de mayo presentarán los objetivos conseguidos en los primeros cuatro años de vida del Plan de Unilever para una Vida Sostenible.
Como adelanto, Ana Palencia (@Palencia_ana), directora de Comunicación Corporativa, asegura que en los tres primeros años “la compañía ya ha ayudado a que 303 millones de personas tomen acción para mejorar su salud y bienestar, que el 48% de las materias primas procedentes de la agricultura sean sostenibles, y donde queda aún trabajo por hacer es en la reducción de la huella medioambiental de nuestros productos”. El camino marcado para continuar consiguiendo mejorar su relación con el entorno es “educar al consumidor en cómo mejorar sus hábitos de vida para que sean más sostenibles”. Las razones son que, desde Unilever, aseguran que el mayor impacto del ciclo de vida de sus productos se produce en el uso que hacer el consumidor de ellos. Por eso, contribuir a la rectificación de sus hábitos les ayudará a marcar la diferencia.
En lo que confiere al desarrollo económico, las relaciones de Unilever con mercados emergentes le obligan a gestionar su impacto en estos países. A través de la equidad en el trabajo, las oportunidades para las mujeres y los negocios inclusivos la compañía aporta su granito de arena persiguiendo la mejora de los medios de vida de millones de personas.
Sin embargo, hay que tener en cuenta la dificultad para gestionar y se incluyente en los programas de RSC, por ello, preguntamos a la compañía qué relación tenían con sus grupos de interés para poder discernir entre aquellos aspectos que contribuyen a satisfacer sus expectativas. Ante dicha pregunta, Ana Palencia nos respondió: “La consecución de los objetivos de sostenibilidad de Unilever no serían posible si no estableciésemos colaboraciones con Gobiernos, instituciones, clientes, ONG, etc.Si lo hiciésemos sólos, ni seríamos exitosos ni podríamos alcanzarlos. Unilever invierte y dedica muchas horas a conocer las inquietudes de sus grupos de interés y tras ello, y siempre que es posible, se desarrollan y co-crean proyectos de desarrollo conjunto para conseguir su propósito de crear un futuro mejor”.