La Fundación SERES e IE Business School organizaron el pasado martes un taller de trabajo sobre la transparencia de las organizaciones y el futuro de la elaboración de informes de Responsabilidad Social Empresarial (RSE).
Ana Sainz, directora general de Fundación SERES fue la encargada de abrir la jornada. Tras ella, Joaquín Garralda, decano de Ordenación Académica IE Business School, realizó una aproximación teórica a la cuestión.
Partiendo de la base de la importancia creciente de la transparencia en las empresas, se abordaron los puntos básicos de los principales estándares y examinando diferentes tendencias en varios países.
El objetivo fue el de orientar a las organizaciones asistentes respecto al nivel de transparencia que va a ser considerado adecuado en los próximos años, apoyándose en los acontecimientos que se han producido recientemente en los organismos reguladores y las agencias o instituciones que definen los estándares de transparencia.
Uno de los avances en la historia de la elaboración de informes de RSE para facilitar la comunicación en su memoria, fue incluir una matriz de materialidad. Esta matriz pretendía identificar qué asuntos tenían relevancia para la empresa y para sus grupos de interés, con el fin de marcar el límite de los “asuntos no materiales”.
Los problemas que esta matriz provoca a la hora de elaborarla e interpretarla dieron lugar a muchos debates que se contemplaron en la jornada.
Representantes de cuatro grandes empresas con experiencia dilatada en la elaboración de estas matrices expusieron sus casos en diferentes grupos de trabajo.
Juan Ramón Silva, director general de Área de Sostenibilidad de Acciona, destacó la necesidad de ponderar la importancia de cada grupo de interés en función del negocio, y los temas tratados en la matriz. Como ejemplo, ha mencionado la relevancia de la prevención de los riesgos laborales para las empresas de su sector. Como palanca de impulso interno, ha vinculado el trabajo en la matriz de materialidad con la retribución variable.
Antonio Ballabriga, director global de Responsabilidad y Reputación Corporativa en BBVA introdujo el concepto de la “pirámide de credibilidad”, según la cual ordenan la importancia para el negocio de cada uno de sus grupos de interés. Además, destacó la necesidad de que la matriz no sea exclusivamente un elemento expositivo.
Beatriz Sánchez, directora de Marca, Responsabilidad Corporativa y Comunicación Interna junto con Alberto Muelas, gerente de Sostenibilidad y Comunicación Interna en Indra mostraron la dificultad que tiene la gestión del reporte externo de la matriz de materialidad. Cada vez está más sujeto a estándares y modelos diferentes, y destacaron la utilidad que esta herramienta tiene para la gestión del negocio.
Por último, Elena Valderrábano, directora global corporativa de Reputación y Sostenibilidad de Telefónica mencionó la necesidad de adecuar la matriz a la realidad del negocio. Y aunque la simplicidad puede llevar a consolidar una sola matriz, hay que pensar que ésta no puede ser única y tiene que estar adaptada a cada línea de negocio.
Los resultados de cada una de estas matrices fueron muy distintos ya que sus preferencias divergen dependiendo de la naturaleza y foco de la empresa.
Tras el debate se expusieron las conclusiones de la jornada. Los estándares seguirán siendo dispares a lo largo del tiempo, la batalla continúa. Pero, ¿hay perdedores? La respuesta fue clara, sí los hay. Hay estándares que están destinados a desaparecer mientras que otros como el informe integrado irán tomando fuerza. Lo importante es tratar el que se utilice con visión estratégica.