Durante los próximos días muchas mesas se llenarán de grandes cantidades de comida para celebrar reuniones familiares. Por ello, la Confederación de Consumidores y Usarios (CECU) ha propuesto una serie de ideas para evitar el desperdicio de alimentos, todas ellas enmarcadas en la iniciativa #Noalcubo.
En la web de la campaña (www.noalcubo.org) se pueden encontrar, entre otras muchas, ideas como estas:
- Cómo planificar la compra. Se aconseja establecer un presupuesto familiar para la compra de alimentos, revisar la despensa y el congelador antes de llenar la nevera y tener en cuenta si es preferible acudir al mercado a diario o una vez por semana.
- Ahorrar comprando alimentos de temporada. Son más sanos, más baratos y más respetuosos con el medio ambiente.
- Cómo conservar mejor los alimentos a través de la congelación y de la correcta utilización de la nevera. Se debe congelar a muy baja temperatura y de forma rápida. La descongelación se debe hacer lentamente y en frío, es decir, en el frigorífico. Para un mejor uso de la nevera, se debe verificar la temperatura, abrir la puerta lo menos posible y ordenarla de forma corriente, entre otros consejos.
- Consejos para comprar fruta o pescado fresco. Se debe observar que la fruta no tenga golpes, tener en cuenta la cantidad que se va a consumir y el punto de madurez. En cuanto al pescado, se debe conocer los indicadores de pérdida de frescura para evitar la compra de productos que pueden echarse a perder con mayor rapidez, o bien puedan representar un peligro para la salud.
- Todo lo que se debe saber sobre el etiquetado de los alimentos. Se debe dedicar unos minutos de manera habitual a leer el etiquetado, esto permitirá seleccionar mejor los alimentos que se consumen.
- Información sobre las fechas de caducidad y consumo preferente. La fecha que acompaña a los productos de alimentación orienta sobre el plazo que tenemos para consumirlos. Aplicando el sentido común y conociendo el significado de lo que quiere decir cada fecha, se puede evitar el desperdicio de alimentos en los hogares.
Todo con la finalidad de que la Navidad no se convierta en la fiesta del desperdicio.