El próximo martes, 25 de noviembre, se celebra el Día Internacional Contra la Violencia de Género y la Fundación Adecco ha elaborado, por tercer año consecutivo, un informe basado en una encuesta a 300 mujeres víctimas que han acudido a sus oficinas en busca de una oportunidad laboral durante el último año. La conclusión ha sido clara: el empleo es, probablemente, la principal herramienta para combatir la violencia de género, ya que dota de autoestima a la mujer víctima y le proporciona la autonomía e independencia necesarias para superar esta difícil situación.
Así, cuando se les pregunta por la mejor receta para combatir la violencia de género, el empleo gana por goleada: 7 de cada 10 mujeres víctimas cree que un puesto de trabajo es la solución para romper el vínculo con su pareja y poder empezar de cero.
Muy por detrás, un 14% opina que la mejor alternativa para erradicar la violencia de género es endurecer las leyes, seguido de un 12% que cree necesaria una mayor educación durante la infancia. Por último, un 4% responde que la clave es promover más campañas de sensibilización en los medios de comunicación.
Prueba de la importancia del empleo a la hora de combatir la violencia de género, es la situación laboral de aquéllas que la sufren. De este modo y según los datos de esta encuesta, la mayoría (65%) se encuentra en paro.
Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “esto no quiere decir que el trabajo sea una barrera infranqueable contra la violencia de género, pero observamos cómo se convierte en un escudo protector, al eliminar el factor de dependencia económica, que muchas veces es el causante de que las situaciones de violencia se prolonguen en el tiempo”. 
En los últimos 5 años se ha asistido a una tendencia a la baja en el número de denuncias presentadas por violencia de género. Este documento ha analizado si detrás de esta caída existe algún factor que pueda estar alterando los números.
Las mujeres encuestadas reconocen cómo la crisis ha supuesto un freno para denunciar, por el temor a no encontrar empleo y verse sin recursos. Este año y pese a los primeros atisbos de recuperación económica, un 97% de las encuestadas así lo ha declarado: la difícil situación laboral no ayuda a tomar la decisión de interponer la denuncia.
Para las víctimas de la violencia de género el empleo es una vía de escape, una solución a la difícil situación que atraviesan, según indican desde Fundación Adecco. Por este motivo, casi la mitad (44%) responde a la pregunta "¿qué es lo que más valoras en un empleo?" que la posibilidad de encontrar autonomía e independencia, es lo más importante. Asimismo, más de una cuarta parte (26%) busca en el empleo una herramienta para elevar su autoestima y recuperar la confianza en sí misma. Además, un 19% cree que el empleo es el mejor instrumento para lograr una vida estable y normalizada.
Por otra parte, la crisis está afectando muy directamente a las personas que sufren violencia de género. Según se desprende de esta encuesta, un 72% de las mujeres víctimas lleva más de un año en paro, una cifra 11 puntos porcentuales superior a la del resto de las mujeres a nivel general (61%). Un 20%, además, se enfrenta a la búsqueda de empleo por primera vez.
“Muchas de las mujeres que acuden a nuestras oficinas se incorporan al mercado laboral después de largos periodos de inactividad y cerca del 40% tienen una formación muy básica. Por este motivo, necesitan una ayuda adicional para poder competir en igualdad de condiciones y encontrar un empleo que les permita recuperar las riendas de su vida”, afirma Francisco Mesonero.