Encontrar fotografías de consejos de administración en las que aparezcan mujeres se hace una tarea difícil. Esta desigualdad también influye en el crecimiento de la economía, así lo refleja Oxfam Intermón en un informe; sólo aplicando políticas que aborden la discriminación de género se podrá materializar las ambiciones de crecimiento del G20.
Desde esta organización se señala que la disparidad salarial entre hombres y mujeres disminuye muy lentamente. De continuar a este ritmo, será necesario al menos 75 años para cerrar esta brecha, según un informe sobre políticas de género hecho público hoy por Oxfam Intermón en España.
El informe El G20 y la igualdad de género: Cómo el G20 puede hacer avanzar los derechos de las mujeres en el ámbito laboral, la protección social y las políticas fiscales advierte de que las ambiciones de crecimiento del G20 no podrán materializarse a menos que se apliquen políticas que aborden la discriminación sistémica y la exclusión económica de las mujeres en los países del G20.
Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam, ha apuntado que tanto en los países que pertenecen al G20 como en los que no, las mujeres cobran menos que los hombres; tienen mayor presencia en los empleos a tiempo parcial; son objeto de discriminación en el seno del hogar, en los mercados y en las instituciones; y realizan la mayor parte del trabajo no remunerado. Dependiendo del contexto de cada país, el reconocimiento y puesta en valor de trabajos no remunerados, como el cuidado de los menores o las labores domésticas, supondría entre un 20 y 60% adicional al PIB en los países del G20.
"Esta brecha entre hombres y mujeres refleja una forma de desigualdad básica y arraigada que aqueja a los países del G20 a pesar de los logros indiscutibles alcanzados en otras áreas", ha afirmado Byanyima. También ha añadido que “si la tasa de empleo remunerado de las mujeres fuese igual a la de los hombres, el PIB de los Estados Unidos incrementaría un 9%, el de la Eurozona un 13% y el de Japón un 16%".
José María Vera, director general de Oxfam Intermón, considera que “el desarrollo y crecimiento económico sólo podrán ser considerados inclusivos y supondrán una diferencia positiva en las vidas de todas las personas si los hombres y las mujeres tienen igual oportunidades para beneficiarse de ellos, se respetan los derechos humanos y se persigue el desarrollo sostenible". En concreto, ha expresado que: "No estamos hablando de un problema de mujeres, sino de un problema sistémico que afecta al bienestar de todas las personas, tanto en los países pobres como en los ricos".
El G20 elude el tema
La agenda del G20 para la próxima cumbre de Australia a finales de este año no recoge compromisos concretos sobre género. Por esto, desde Oxfam Intermón reclaman que se afronte esta problemática y se cree que "la presidencia australiana del G20 tiene la oportunidad de cumplir dicho compromiso trabajando para conseguir un crecimiento económico que sea verdaderamente inclusivo y promueva los derechos de las mujeres", ha explicado José María Vera.
Estas son algunas recomendaciones del informe de Oxfam al G20:
-Apoyar un proceso para el establecimiento de unos objetivos de desarrollo post-2015 responsables, que incluyan objetivos independientes sobre desigualdad económica extrema, igualdad de género y derechos de las mujeres
-Impulsar políticas de empleo para generar puestos de trabajo dignos para las mujeres y eliminar las diferencias salariales y la segregación ocupacional
-Poner fin a la discriminación de género en el lugar de trabajo y fomentar políticas favorables a la conciliación familiar, como por ejemplo la ampliación de los derechos por baja parental, la mejora del acceso a los servicios de atención a menores y personas mayores y una mayor protección de la seguridad social
-Fomentar la financiación de los servicios públicos para reducir el trabajo no remunerado de las mujeres