A partir de la agricultura sostenible, los embalajes, ,la huella de carbono y la huella hidráulica, Danone pretende alcanzar para 2020 el objetivo de reducir sus emisiones de CO2 en un 50%. Con motivo del día mundial del medio ambiente del próximo 5 de junio, esta empresa láctea reafirma su compromiso con el entorno y la sociedad anunciando que su programa medioambiental entre 2007 y 2012 les ha supuesto la reducción en más de un 37% de sus emisiones totales. Así pues, los envases de esta compañía pueden transformarse en artículos nada relacionados con la actividad empresarial.
El objetivo para 2020 es el de reducir las emisiones de la empresa láctea a la mitad. Esto forma parte del nuevo plan del Grupo Danone, que trabaja para transformar los residuos en recursos y usar materiales fabricados a partir de recursos sostenibles, intensificar la reducción del consumo energético disminuyendo el ratio de kWh por tonelada de producto, usar refrigerantes naturales y aplicar políticas de uso responsable de los recursos hídricos.
Del mismo modo, Grupo Danone se compromete a actuar desde el origen de la materia prima (leche y otros ingredientes) con acciones que contribuyan a tener una cadena de valor sostenible. Pero, la consecución de estos objetivos sólo se lograrán, matiza la compañía, con la implicación de empleados y proveedores en cada área de trabajo, desde la recogida de leche hasta el envasado y la distribución, así como la colaboración de entidades y administraciones.
Asimismo, aseguran que el objetivo final, en definitiva, es no solo convertirse en referente nacional y mundial en responsabilidad medioambiental sino, sobre todo, ofrecer un mejor servicio a sus consumidores y a la sociedad en general.
El reciclaje y la reutilización de envases de los yogures suponen una parte importante de la sostenibilidad de esta empresa. De hecho, Danone revaloriza actualmente más del 95% de los residuos que genera al año pero el reto es llegar a la totalidad, mejorando la gestión de aquellos residuos que pueden tener un uso doméstico futuro.
Pero, un envase de estos yogures se puede transformar en otros artículos de uso doméstico como perchas, bandejas o lápices. Un ejemplo de esta política de revalorización y reutilización, es la “nueva vida” dada a los residuos plásticos que se generan en las fábricas a través de un acuerdo en el que están implicadas cuatro empresas de distintos sectores; SAICA, Acteco, BIC y Danone. Se trata de una iniciativa que está en funcionamiento desde hace un año y medio y que permite revalorizar la totalidad de los residuos de poliestireno generados en las cuatro plantas de producción que la empresa tiene en España.