La gestión de los impactos que genera una organización en la sociedad ya es uno de los elementos primordiales para los inversores, según el último estudio de EY. Juan Costa, socio responsable de esta consultora, destaca la importancia de la creación de valor añadido más allá de aumentar los dividendos.
La información no financiera se ha convertido en un elemento relevante para los inversores a nivel internacional. El 89 por ciento de los inversores señalan que la información no financiera jugó un papel fundamental al menos en una de las operaciones en las que participaron en el último año, según el informe Tomorrow´s Investment Rules elaborado por EY(Ernst & Young).
163 inversores institucionales han sido analizados y se les ha tenido en cuenta su opinión para este estudio. Además, se han identificado las tendencias que influyen en las decisiones de inversión y el impacto en las mismas de la información no financiera (la relativa a medio ambiente, sociedad y gobierno corporativo) de las compañías.
Del tanto por ciento anteriormente mencionado, dos tercios están utilizando alguna metodología para evaluar este tipo de información, y de este número la mitad tiene un proceso establecido al respecto.
Para Juan Costa, socio responsable a nivel mundial de Cambio Climático y Sostenibilidad de la consultora EY, la economía ha cambiado y hoy en día tenemos una nueva visión basada en la creación de valor en el sentido más amplio. Ya no se trata sólo de lo que reflejan las cuentas anuales de una empresa. Hoy en día, no se puede gestionar una organización si no se es consciente de su interrelación con la sociedad, con sus empleados y su responsabilidad con el entorno”, informa Servimedia.
Sin embargo, el informe demuestra que la información no financiera es compleja de valorar y verificar, por lo que la mayoría de los encuestados exigen que los informes contengan realmente información válida, relevante y verificada; así como que provengan de las propias compañías. Asimismo, los inversores están demandando valoraciones que permitan poder realizar comparativas entre diferentes empresas.
El análisis de los riesgos sigue estando en la parte alta de las exigencias de información y documentación para los inversores. A la hora de determinar si existen riesgos relevantes, éstos destacan los relacionados con aspectos de gobierno corporativo, la transparencia y la ausencia de estrategia en la creación de valor a largo plazo. Además, junto con los riesgos, otro parámetro de análisis para los inversores son todos los aspectos vinculados con el impacto en la reputación corporativa.
En cuanto a zonas geográficas, los inversores con intereses en mercados emergentes reclaman más información no financiera, el 70 por ciento, que aquellos focalizados en economías más desarrolladas donde la cifra se sitúa en el 49 por ciento.
Un último dato de este informe, es el que describe los resultados por sectores, son el metalúrgico y minero, seguido del energético e industrial sobre los que más información requieren, sin olvidar otros como el sector manufacturero, productos de consumo y financiero.