Para llevar a cabo una verdadera inclusión de las personas con discapacidad en el terreno social y laboral, es imprescindible que las empresas detallen sus actuaciones en la memoria de RSE, según un grupo trabajo liderado por la Fundación ONCE.
El Grupo de Trabajo 1 (GT1) de la Red Europea de Responsabilidad Social Empresarial y Discapacidad (RSE+D) tuvieron el pasado miércoles su reunión anual, y la principal conclusión que extrajeron fue que el reflejo de líneas de actuación relacionadas con la discapacidad en las memorias de responsabilidad social de las empresas es un elemento clave para seguir construyendo el camino para la verdadera inclusión social y laboral de las personas con discapacidad.
En la sede de Fundación ONCE tuvo lugar dicha reunión anual del GT1, celebrada por la Red RSE+D, que está liderada por la Fundación ONCE y cofinanciada por el Fondo Social Europeo hasta el próximo año. Entidades involucradas en la RSE+D que también pertenecen a este grupo de trabajo son Capgemini, Sanofi, Forética y Ecodes, en calidad de miembros asociados.
Esta reunión anual se enmarca dentro de las acciones que lleva a cabo la Red Europea RSE+D, cuya misión es promover la sensibilización y la integración de la discapacidad en las agendas políticas y empresariales de RSE bajo un enfoque colaborativo y multi-stakeholder, con el fin último de favorecer la inclusión social y laboral de las personas con discapacidad en Europa, 80 millones de la población, a la vez que contribuir al desarrollo de la competitividad responsable de empresas y administraciones públicas, informa Servimedia.
Otros grupos de trabajo relacionados con el empleo y la accesibilidad y el papel de la administración pública en la RSE, todo ello con el foco en la discapacidad, son desarrollados por los otros socios fundadores de la Red, L’Oréal en Francia y el Ministerio Italiano de Trabajo y Política Social.
En concreto, las labores desarrolladas por el GT1 liderado por Fundación ONCE y Telefónica en España se enfocan en la promoción de la inclusión de la discapacidad en las memorias de responsabilidad social empresarial y la inversión socialmente responsable mediante el desarrollo de indicadores o la integración de contenidos relevantes en este ámbito.
Este hecho cobra especial relevancia tras la aprobación por parte del Parlamento Europeo el pasado 15 de abril de la propuesta de Directiva sobre divulgación de información no financiera y de diversidad por parte de grandes empresas y grupos, por la que las organizaciones de más de 500 empleados tendrán que reportar sobre asuntos medioambientales, sociales y de buen gobierno.
La inclusión de la dimensión de la discapacidad en los informes de RSE, concluye el GT1, permitirá que las empresas que ya están trabajando a favor de la inclusión y la accesibilidad en el ámbito laboral, que cada vez son más, puedan visibilizar su labor.
Además, otros trabajos impulsados por el GT1 son la publicación de los Indicadores de RSE+D desarrollados en 2011 -que están disponibles en la página web de la Red para todas aquellas empresas que quieran ponerlos en práctica en sus propias memorias de RSE-, así como el Análisis sobre el Reporte de la dimensión de la Discapacidad en los Informes de Sostenibilidad, a partir del estudio de las memorias de cerca de una veintena de empresas europeas y cuya herramienta para realizar el análisis fueron precisamente los indicadores RSE+D mencionados.