El Fondo de Pensiones del Gobierno de Noruega, también conocido como "Fondo del Petróleo", ha sido criticado por su falta de atención a la inversión ética, la que ha sido su baluarte en los últimos años.
El Fondo -que es el fondo de pensiones más grande de Europa - ha cobrado importancia en los últimos diez años debido a su decisión de desinvertir en algunas empresas, como Wal-Mart o Boeing por razones éticas. Ahora está siendo objeto de críticas exactamente el mismo motivo.
El secretario general de la Federación Sindical Internacional UNI, Philip Jennings, ha declarado que el Fondo debe ser más crítico con los temas de los derechos humanos antes de poder afirmar que un inversor es verdaderamente responsable.
El sindicalista hacía referencia a una crítica sobre la participación del Fondo de Pensiones en Posco, el gigante del acero de Corea del Sur que en sus operaciones en India ha expulsado a más de 20.000 personas de sus domicilios. El Fondo ha argumentado que su posición como accionista minoritario es mínima y no exigía unos requisitos especiales.
Por su parte el gobierno noruego ha puesto en marcha un estudio -que será entregado en octubre- para ver cómo debe cambiar su enfoque en este tema a fin de mantener el amplio apoyo de los grupos de interes en esta materia.