El presidente de la Asociación Española de Fundaciones (AEF) y vicepresidente de Fundación Telefónica, Javier Nadal, ha señalado -en la jornada organizada por Servimedia Comunicación y ‘El Periódico de Fundaciones’ celebrada este martes en Madrid - que "es necesaria una reforma del actual marco legislativo que dé protagonismo a la sociedad civil"
Para Nadal "la actual crisis económica ha generado efectos perversos como es un incremento de la demanda de servicios por parte de la sociedad y, por otro lado, una mayor dificultad para cubrirlos por parte de las administraciones públicas."
Paralelamente, también se ha producido una mayor dificultad para que las organizaciones sociales accedan a las fuentes de financiación para el desarrollo de los proyectos que venían realizando, aspecto éste que ha provocado el cierre de algunas entidades.
Así, el máximo responsable del sector fundacional en España reclamó una reforma del actual marco legislativo que dé protagonismo a la sociedad civil. Una reforma, añadió, “que no supone una disminución de los ingresos por parte de las arcas públicas, puesto que la actividad desarrollada por las fundaciones y otras organizaciones sociales tiene un fuerte impacto en el Producto Interior Bruto, en la generación de empleo directo e indirecto, en el ahorro de costes por servicios prestados, y también revertirá en un incremento de los impuestos recaudados”.
Nadal propuso ante los diputados Antoni Picó, de Convergencia i Unió (CiU), y Alex Sáez i Jubero, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), elevar la deducción de los actuales rangos en lo que se refiere al IRPF; la deducción íntegra de los primeros 150 euros para el incremento de las microdonaciones; la regulación de las donaciones en especie; la creación de un protectorado único que favorezca la transparencia en el sector fundacional, y la participación en la definición de las necesidades del mecenazgo.
Por su parte, José Luis Martínez Donoso, director general de Fundación ONCE, también reiteró que la modificación legislativa debe recoger las demandas planteadas por el sector fundacional, de manera que se cree un modelo más comunitario, independiente, colaborativo e imaginativo.