Los bancos deberán hacer pública anualmente su política de retribución mediante bonus, según las nuevas normas que anunció ayer el comité internacional de supervisión bancaria de Basilea a través de un comunicado en su página web.
El objetivo de las medidas es presionar a los bancos para que restrinjan las operaciones que impliquen altos riesgos. Dichas normas mantendrán la "disciplina" en el mercado, según el regulador, de forma que los posibles inversores "puedan evaluar" si las entidades están actuando de forma responsable.