Cada 22 de abril celebramos el Día Internacional de la Tierra. Un momento que debería servirnos no solo para recordar que habitamos un planeta maravilloso, sino también para mirar de frente las crisis que lo amenazan. Entre ellas, el cambio climático es una de las más urgentes. Frente a esta realidad, hay un término que cada vez escuchamos más: resiliencia climática. Pero ¿qué significa realmente? ¿Y qué responsabilidad tiene el sector privado en construirla?