A pesar de algunos avances en la recuperación del empleo, la precariedad laboral, la desigualdad de género y la informalidad siguen siendo grandes desafíos para el mercado de trabajo en América Latina y el Caribe. Un informe reciente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que estas problemáticas están obstaculizando el desarrollo sostenible de la región, al afectar tanto el crecimiento económico como la inclusión social.