La capacidad de los bosques y tierras europeas para absorber carbono se está debilitando, comprometiendo los compromisos climáticos del continente. Así lo advierte la Agencia Europea de Medio Ambiente en un nuevo informe, que señala que, pese al retroceso, el sector aún puede jugar un papel clave en la lucha contra el cambio climático si se aplican políticas eficaces y coherentes.