
La inteligencia artificial continúa incorporándose a los procesos cotidianos del sector financiero. Según informa BBVA, la entidad ha desarrollado Brújula, una nueva herramienta para sus equipos de Banca de Empresas e Instituciones en América del Sur que busca reducir el tiempo dedicado a organizar información y tareas administrativas y reforzar el asesoramiento personalizado a las compañías.
La solución, creada por y para los equipos comerciales de BBVA en Colombia, Argentina, Venezuela, Perú y Uruguay, utiliza inteligencia artificial para acompañar diferentes etapas de la relación con las empresas. Entre sus funciones se encuentran la priorización de oportunidades, la preparación de reuniones, la documentación de las visitas a clientes y la elaboración de propuestas de financiación.
El planteamiento parte de una premisa: emplear la tecnología para simplificar aquellas tareas vinculadas a la búsqueda, organización y estructuración de información y permitir que los profesionales dediquen una mayor parte de su jornada a conocer las necesidades y circunstancias de sus clientes.
A diferencia de herramientas de inteligencia artificial que operan de manera aislada, Brújula ha sido concebida para conectar las diferentes fases del proceso comercial. De esta forma, la información obtenida durante una interacción puede utilizarse posteriormente para preparar nuevas conversaciones, detectar oportunidades y facilitar el seguimiento de la actividad.
Según explica BBVA, este modelo pretende avanzar hacia un asesoramiento más personalizado y adaptado a las características de cada empresa, al tiempo que busca incrementar la eficiencia de los equipos comerciales.
Uno de los aspectos que BBVA destaca de la herramienta es el papel que mantiene el profesional en todo el proceso. Brújula funciona como un asistente capaz de organizar, sintetizar y contextualizar información, pero no sustituye la responsabilidad del gestor sobre las decisiones ni sobre la gestión de su cartera.
Jaime Sáenz de Tejada, responsable global de Banca de Empresas e Instituciones en BBVA, señala que este tipo de herramientas aportan contexto, apoyo y organización, pero subraya que la responsabilidad última continúa correspondiendo a los profesionales. En este sentido, sostiene que la tecnología debe potenciar sus capacidades sin reemplazar la relación personal con el cliente.
Esta filosofía también está presente en la estrategia de transformación tecnológica de la entidad. Antonio Bravo, responsable global de AI Transformation de BBVA, explica que Brújula responde a una concepción de la inteligencia artificial orientada a ampliar las capacidades humanas y no a sustituirlas.
El propósito, según el directivo, es que los gestores dispongan de herramientas que faciliten mejores decisiones y les permitan dedicar más tiempo a ofrecer un asesoramiento relevante y personalizado.
Brújula cubre distintas fases del ciclo comercial de la banca de empresas. Su intervención comienza con la identificación y priorización de oportunidades y continúa con la preparación de las reuniones, el seguimiento de las visitas realizadas y la elaboración de propuestas financieras.
La herramienta se integra así en la estrategia de BBVA para utilizar la inteligencia artificial como apoyo a sus gestores y reducir el peso de determinadas tareas administrativas. La entidad busca que este ahorro de tiempo permita profundizar en el conocimiento de cada compañía y acompañarla de manera más cercana en sus decisiones.
Para Sáenz de Tejada, esta transformación está vinculada con el objetivo de que el banco avance hacia una relación de socio estratégico con sus clientes empresariales. El conocimiento de cada organización, su contexto y su ecosistema continúa siendo, desde esta perspectiva, una responsabilidad del gestor.
El lanzamiento de Brújula se enmarca en una estrategia más amplia de BBVA para extender la inteligencia artificial a sus procesos de banca de empresas. La entidad prevé que estas capacidades evolucionen progresivamente hacia soluciones que puedan interactuar con herramientas corporativas y automatizar determinadas tareas administrativas.
El objetivo será continuar aumentando la productividad de los gestores y mejorar la experiencia de los clientes, manteniendo el criterio profesional y las decisiones bajo responsabilidad humana.
Con este modelo, BBVA plantea la inteligencia artificial como una tecnología de apoyo para conocer mejor a las empresas, anticipar sus necesidades y reforzar las capacidades de los profesionales que las asesoran. La apuesta combina así automatización y relación humana con la intención de liberar tiempo operativo y destinarlo a un acompañamiento de mayor valor y a la construcción de relaciones de confianza a largo plazo.