
La próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que tendrá lugar entre el 9 y el 20 de noviembre en Antalya (Turquía), contará con BBVA como Global Banking Partner, una colaboración con la presidencia de la cumbre y Naciones Unidas que busca reforzar el papel del sector financiero en la puesta en marcha de soluciones para la transición energética. Según ha informado la entidad, esta alianza pretende contribuir a transformar los compromisos climáticos en actuaciones concretas mediante el impulso de la financiación sostenible.
La designación llega en un momento en el que las negociaciones internacionales sobre el clima afrontan una nueva fase centrada en la implementación de los acuerdos alcanzados en los últimos años, con un mayor protagonismo de las inversiones necesarias para reducir emisiones y fortalecer la resiliencia frente al cambio climático.
En este contexto, el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, ha señalado que las cumbres climáticas han servido durante años para definir el marco de actuación internacional, pero considera que ahora comienza una etapa orientada a ejecutar esos compromisos. Según explicó, el sector financiero desempeña un papel clave para convertir esa ambición en proyectos con impacto real.
El directivo destacó además que la celebración de la COP31 en Turquía, uno de los mercados estratégicos para el grupo, representa una oportunidad para colaborar con empresas, administraciones públicas, instituciones y sociedad civil en el desarrollo de iniciativas ligadas a la transición hacia una economía con menores emisiones de carbono.
Por su parte, el presidente de la COP31 y ministro de Medioambiente y Urbanismo de Turquía, Murat Kurum, subrayó que el objetivo de la cumbre será combinar los esfuerzos del sector público y privado para reforzar la acción climática. Según indicó, la incorporación de Garanti BBVA y del Grupo BBVA como socios bancarios globales contribuirá a respaldar las prioridades de la presidencia turca y a avanzar desde los compromisos hacia medidas concretas.
Según informa BBVA, su participación en la COP31 se centrará en varios ámbitos considerados estratégicos para acelerar la transformación del modelo económico. Entre ellos figuran la financiación de la electrificación y de infraestructuras sostenibles a gran escala, el apoyo a tecnologías limpias emergentes (cleantech), el impulso de cadenas de valor más sostenibles, el fortalecimiento de la resiliencia climática y la protección de la naturaleza.
La entidad también pondrá el foco en promover una transición inclusiva que beneficie al conjunto de la sociedad y en contribuir al desarrollo de un sistema financiero capaz de canalizar recursos hacia proyectos vinculados con la descarbonización.
Con esta participación, el banco prevé aportar su experiencia en financiación sostenible, asesoramiento y gestión de riesgos climáticos para facilitar el desarrollo de iniciativas impulsadas por empresas, administraciones, instituciones y otros agentes económicos durante una cumbre que aspira a centrar sus esfuerzos en acelerar la aplicación efectiva de la agenda climática internacional. Según la entidad, este será el eje principal de la COP31, que busca pasar de los compromisos a la ejecución de acciones con impacto tangible.