
La evolución de los modelos de trabajo está transformando también el perfil de las emisiones de carbono de las organizaciones. En el caso de Impact Hub Madrid, el teletrabajo se ha convertido en la principal fuente de su huella climática, un cambio que ha quedado reflejado en la medición correspondiente a 2025 y que, según informa la propia organización, servirá para orientar nuevas medidas de reducción de emisiones.
Este balance ambiental ha permitido a la entidad renovar, por sexto año consecutivo, la certificación CeroCO2 otorgada por la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), un reconocimiento que acredita la medición, reducción y compensación de la huella de carbono de la actividad desarrollada durante el último ejercicio.
Los datos recopilados muestran que la organización emitió un total de 8,04 toneladas de CO₂ equivalente en 2025. De esa cantidad, 6,74 toneladas, el 84% del total, estuvieron asociadas al teletrabajo de su plantilla, mientras que 1,26 toneladas correspondieron al consumo de agua. En cambio, las emisiones derivadas del consumo eléctrico de sus espacios fueron nulas gracias al uso de electricidad de origen 100% renovable.
Este resultado pone de manifiesto cómo la expansión de los modelos híbridos de trabajo está desplazando parte del consumo energético desde las oficinas hacia los hogares de las personas trabajadoras, donde factores como la climatización, la electricidad o el uso de agua pasan a formar parte del impacto ambiental vinculado a la actividad profesional.
En este contexto, Clara Calvo, manager de Operaciones y Experiencia en Comunidad de Impact Hub Madrid, señala que medir la huella de carbono permite identificar con precisión dónde se generan las emisiones y orientar mejor las acciones de reducción. Según explica, el análisis realizado este año confirma que el principal reto ambiental ya no se encuentra en las instalaciones de la organización, sino en el impacto asociado al trabajo en remoto, una realidad cada vez más extendida entre las empresas con modelos laborales flexibles.
Como parte de su estrategia climática, Impact Hub Madrid no solo ha compensado la totalidad de las emisiones generadas durante 2025, sino que también ha contribuido a la regeneración de un 20% adicional mediante iniciativas de reforestación y conservación forestal.
Entre ellas destaca el Bosque de Impact Hub, un proyecto permanente impulsado desde 2024 en la Sierra del Rincón (Madrid) en colaboración con ReTree, orientado a la restauración de ecosistemas forestales y la regeneración del territorio.
La organización explica que esta estrategia ambiental combina la medición periódica de su huella de carbono con actuaciones para reducir las emisiones y compensar aquellas que todavía no pueden evitarse. A ello se suma el suministro de energía renovable en todos sus espacios y el impulso de iniciativas dirigidas a promover modelos de emprendimiento y trabajo con menor impacto ambiental.
De cara a los próximos años, Impact Hub Madrid también trabaja en nuevas actuaciones para mejorar su eficiencia energética. Entre ellas figura la incorporación de sistemas de domotización en sus instalaciones, comenzando por el espacio de Barceló, con el objetivo de optimizar el consumo de climatización, iluminación y otros recursos en función del uso real de los edificios.
La organización recuerda además que mantiene desde 2018 su certificación BCorp, como parte de su compromiso con un modelo empresarial orientado a generar impacto social y ambiental positivo, una acreditación que continúa renovando de forma periódica.