
Las principales empresas cotizadas en España continúan reforzando su posicionamiento en sostenibilidad. Según la última actualización de los Standard Ethics Ratings (SER), elaborada por Standard Ethics, el 55% de las 40 mayores compañías españolas dispone ya de una calificación que acredita un nivel adecuado de alineación con los estándares internacionales de sostenibilidad, dos puntos porcentuales más que hace un año.
El informe evidencia una evolución positiva del mercado español, especialmente entre las grandes corporaciones, donde se han producido varias mejoras de rating durante los últimos doce meses. Entre ellas destacan CaixaBank y Bankinter, que elevan su calificación hasta EE-, mientras que Banco Sabadell alcanza el nivel EE, considerado dentro de la categoría de desempeño sólido. También Telefónica mejora su evaluación hasta EE, tras la revisión realizada el pasado mes de abril. En el caso de Unicaja Banco, la agencia mantiene sin cambios su calificación de E+.
Según informa Standard Ethics, también se han producido cambios en la composición del SE Spanish Cluster, el índice que agrupa a las principales compañías analizadas por la firma. En esta actualización se incorporan CAF y Vidrala, que sustituyen a Grupo Catalana Occidente y Grupo FCC, con valoraciones iniciales de E+ y E, respectivamente.
El análisis también examina el comportamiento de las compañías españolas de mediana capitalización. En este segmento, la evolución es más desigual. Solo tres de cada diez empresas incluidas en el SE Mid Spanish Cluster alcanzan una calificación igual o superior a EE-, el umbral que Standard Ethics considera conforme con las mejores prácticas de sostenibilidad.
Entre las novedades figuran las incorporaciones de Cirsa Enterprises, HBX Group y DIA, que sustituyen a Aedas Homes, CAF y Vidrala. Las dos primeras reciben por primera vez una evaluación de Standard Ethics, mientras que DIA mejora su calificación respecto a la obtenida anteriormente.
Más allá de las calificaciones individuales, el estudio concluye que las empresas españolas están reforzando progresivamente sus sistemas de gestión de riesgos ESG y la calidad de la información no financiera que ponen a disposición de inversores y otros grupos de interés.
La evaluación también observa avances en la definición y comunicación de objetivos de sostenibilidad a medio y largo plazo, un aspecto cada vez más relevante para el mercado financiero y la inversión responsable.
No obstante, Standard Ethics identifica áreas donde el progreso resulta todavía insuficiente. La agencia considera que la gobernanza corporativa continúa siendo uno de los principales desafíos, especialmente en lo relativo a la independencia de los consejos de administración y al avance hacia una representación más equilibrada entre mujeres y hombres en los órganos de decisión.
La evolución de estas calificaciones confirma el creciente peso que los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) tienen en la evaluación de las empresas cotizadas. Para los inversores que integran factores de sostenibilidad en sus decisiones, este tipo de ratings constituye una herramienta para valorar el grado de alineación de las compañías con las principales recomendaciones y estándares internacionales.
Aunque los resultados muestran una tendencia favorable entre las grandes empresas españolas, el informe pone de manifiesto que aún existe margen de mejora, especialmente entre las compañías de menor tamaño y en aspectos vinculados a la calidad de la gobernanza, un factor cada vez más determinante para consolidar la confianza de los mercados y avanzar hacia una inversión verdaderamente sostenible.