Publicado el
El proyecto Madrid Nuevo Norte prevé convertirse en el primer gran desarrollo urbanístico en obtener la certificación AIS de accesibilidad, un sistema impulsado por la Fundación ARS que incorpora más de 700 requisitos para evaluar desde el diseño de itinerarios y servicios hasta la comunicación, la orientación y la evacuación, según explica la propia entidad y recoge la información facilitada por Distrito Castellana Norte.
Madrid Nuevo Norte aspira a estrenar el gran urbanismo accesible en España

La accesibilidad ha dejado de entenderse únicamente como la eliminación de barreras físicas para convertirse en un criterio estructural del urbanismo contemporáneo. Diseñar una ciudad inclusiva implica prever cómo la habitarán personas con necesidades diversas a lo largo de toda su vida, desde la infancia hasta la vejez, y considerar también realidades vinculadas a la discapacidad sensorial, cognitiva o intelectual. En ese contexto, Madrid Nuevo Norte se prepara para convertirse en el primer gran desarrollo urbano certificado en accesibilidad con el estándar AIS, una herramienta que sitúa esta dimensión en el centro de la planificación.

Según explica la Fundación ARS, responsable de la gestión de este sistema, el estándar AIS —siglas de Accessibility Indicator System— permite valorar y certificar el grado de accesibilidad de un espacio a partir de un conjunto de más de 700 requisitos. El objetivo es incorporar criterios verificables desde las primeras fases del planeamiento para que los entornos resulten más habitables, cómodos, comprensibles y autónomos para toda la ciudadanía.

La metodología combina el marco normativo existente con un conjunto de buenas prácticas recopiladas por la fundación durante cuatro décadas de trabajo en el ámbito de las necesidades humanas. A partir de ahí, técnicos homologados por ARS acompañan el desarrollo de los proyectos de ejecución y evalúan de forma continuada las propuestas elaboradas por arquitectos, diseñadores y especialistas en sostenibilidad.

“Nosotros estamos presentes desde el proyecto de ejecución, los acompañamos durante todo su desarrollo y participamos de todos los diseños para lograr incorporar cualquier tipo de medida necesaria para que el lugar sea lo más accesible que se quiera”, señala Esther Bienes, directora de la Fundación ARS. Según añade, esta intervención temprana permite integrar las mejoras en accesibilidad antes de que la obra esté cerrada, reduciendo la necesidad de cambios posteriores y evitando sobrecostes relevantes, ya que las medidas se incorporan desde la fase presupuestaria.

Más allá de las barreras arquitectónicas

El sistema AIS estructura su evaluación en familias de indicadores agrupadas en cinco grandes áreas funcionales: itinerarios, servicios, comunicación, información y evacuación. Esta lógica busca ordenar la accesibilidad de forma comprensible y operativa, pero también ampliarla más allá del enfoque clásico centrado exclusivamente en rampas, ascensores o desniveles.

La certificación tiene en cuenta, por ejemplo, cuestiones vinculadas a la orientación en el espacio, la comprensión del entorno o la experiencia de uso por parte de personas con dificultades cognitivas o sensoriales. “Hay gente con problemas de salud mental o algún tipo de discapacidad intelectual, y eso es algo muy importante a la hora de diseñar los espacios. Un buen diseño puede hacer que no nos desorientemos”, apunta Bienes.

Trasladado a un desarrollo urbano de gran escala, ese planteamiento se traduce en decisiones concretas sobre el espacio público: la ubicación de bancos y zonas de descanso, la existencia de sombra, la claridad de los recorridos, la previsión de servicios a lo largo de los trayectos o la creación de áreas pensadas para diferentes edades y ritmos de movilidad. La accesibilidad, en este sentido, no se plantea como una solución para colectivos específicos, sino como una condición de calidad urbana que beneficia al conjunto de la población.

Un nuevo desarrollo urbano como banco de pruebas

Madrid Nuevo Norte aspira a ser el primer gran ámbito urbanístico en incorporar esta certificación, en un momento en el que los nuevos desarrollos están llamados a marcar el rumbo de una planificación urbana más inclusiva. “Nuestra premisa es dejar de construir para el hoy y hacerlo para el mañana. Tenemos que entender que la accesibilidad es para todos, no solo para las personas con algún tipo de discapacidad”, sostiene la directora de la Fundación ARS.

La entidad subraya que, aunque muchas zonas consolidadas de las ciudades encuentran más dificultades para adaptarse por su antigüedad o por las limitaciones físicas del tejido urbano, los nuevos desarrollos ofrecen una oportunidad para integrar desde el inicio criterios homogéneos y exigentes. En esa línea, Bienes defiende que ya no basta con declarar que un espacio es accesible: es necesario respaldarlo con parámetros claros, comparables y auditables.

La Fundación ARS ha emitido certificados en 32 países, una trayectoria que, según la organización, le ha permitido trabajar con marcos normativos muy diversos y detectar la necesidad de herramientas complementarias a la legislación vigente. En el caso español, Bienes considera que el país presenta un nivel de desarrollo avanzado en esta materia, aunque insuficiente para responder por completo al reto de la autonomía y la inclusión en el entorno construido.

Accesibilidad, digitalización y sostenibilidad en un mismo marco

La futura certificación AIS se enmarca en una estrategia más amplia de Madrid Nuevo Norte para incorporar de forma voluntaria estándares exigentes en distintos ámbitos del desarrollo urbano. Según la información difundida por Distrito Castellana Norte, el proyecto también está impulsando la metodología BIM para optimizar procesos de diseño y gestión conforme a la norma BIM ISO 19650, además de avanzar en la precertificación de dos de los principales sellos internacionales de sostenibilidad en edificación y urbanismo: LEED y BREEAM.

La combinación de estas herramientas apunta a una forma de planificar la ciudad en la que accesibilidad, eficiencia, sostenibilidad y gobernanza técnica dejan de abordarse por separado. En lugar de corregir a posteriori los déficits del entorno urbano, el planteamiento busca integrarlos desde el origen del proyecto, con criterios medibles y verificables. Para un desarrollo de la escala de Madrid Nuevo Norte, el reto no es menor: convertir la accesibilidad en una infraestructura de base y no en un añadido.

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies