El término movilidad sostenible parece estar de moda. Las instituciones las incorporan a sus planes de movilidad y hay empresas que buscan incentivarla entre sus empleados. Sin embargo, la movilidad sostenible no debe ser solo una moda para pensar que avanzamos hacia un mundo más verde, sino una apuesta real por el futuro del planeta. La movilidad sostenible debe tomarse muy en serio y convertirse en una obligación global ¿Por qué debe tomarse en serio? En primer lugar, porque la contaminación sigue ahí. Según algunos estudios de la OMS, el 90% de la población urbana de la Unión Europea se expone a niveles nocivos de contaminación, calculándose unas 430.000 muertes prematuras. La gran responsable de esta contaminación es la movilidad por carretera, que en España es responsable del 30,3% de las emisiones de CO2.