No llovía en el exterior del Círculo de Bellas Artes el pasado jueves durante el debate "Empresa y responsabilidad social. ¿Una relación que funciona?" organizado por Greenpeace. Dentro, caían chuzos de punta y el pararayos era el Pacto Mundial.
Ante un público crítico y con ganas de pelea, Orencio Vázquez, coordinador del Observatorio de RSC ejecutó una moderación draconiana de una mesa que tenía muchas posibilidades de saltar por los aires.
CeroCO2 es el referente en nuestro país para el cálculo, reducción y compensación voluntaria de emisiones de carbono, una iniciativa impulsada por Acciónatura y la Fundación Ecología y Desarrollo
La organización ecologista analiza el comportamiento de algunas de las principales empresas a nivel mundial. El Ranking de Electrónica Verde valora sus esfuerzos en materia de reciclaje, eficiencia energética, gestión de residuos y cambio climático.
Las manzanas podridas muy a menudo son el resultado de procesos de socialización en los que, en una gradación creciente, se llevan al extremo pautas de conducta no tan sólo toleradas, sino consideradas normales en la organización. www.josepmlozano.cat
Llevamos ya algunos años debatiendo sobre la RSC o la RSE en los más diversos círculos; discutimos sobre sus contenidos, posibilidades y ámbitos de aplicación tanto en la empresa como en el conjunto de las instituciones y organizaciones sociales. Y, sin embargo, pese a esos años siguen los equívocos y la falta de claridad. Parece cierto que algunas empresas, -las menos-, utilizan la RSC con transparencia y honestidad y otras, -las más-, utilizan la RSC como una buena herramienta de marketing a la hora de consolidar su imagen de marca y limpiar de equívocos sus valores de identidad corporativa; y todo ello en la difícil búsqueda de una buena reputación social.
Juan Benavides Delgado
Innovación, eficiencia energética, nuevos productos... No hay una receta fija, pero sí empresas que ya se están anticipando a lo que vendrá y han entendido que la gestión ambiental es tan buena para ellas como para el planeta. Unas cumplen con lo justito, otras se presentan voluntarias, las hay que sacan nota y que empiezan a andar la senda de la sostenibilidad, del recorte de emisiones, de la eficiencia energética. Han sabido adaptarse a las circunstancias y sacar provecho de algo que otros ven como un hándicap.
La responsabilidad social, con la triste ayuda de una crisis económica sin precedentes, ha vuelto a poner en la mesa los valores que defendían nuestros padres. Ahora, visto el resultado que nos ha dado el modelo económico, yo quiero ser lo que sea, pero quiero ser como mi papá y mi mamá: gente de bien.
Maki Avelo
En este blog hemos hablado en alguna ocasión del “engagment”, del activismo accionarial, y del papel que están jugando la gestión socialmente responsable de los fondos de pensiones de empleo para que se produzca un cambio en nuestra sociedad. Esta semana hemos tenido conocimiento de dos importantes decisiones.
El enorme ruido generado en torno a la reciente Cumbre de Copenhague sobre el Cambio Climático no ha podido desviar la atención sobre la cuestión principal: cómo pasar a la acción. Esencialmente, todos los países y actores coinciden en el diagnóstico y, en gran medida, en las soluciones a adoptar. El reto ahora es acertar en el desarrollo tecnológico adecuado para acompañar el cambio de modelo energético.
Juan Cardona