
2026 abre un nuevo ciclo para la sostenibilidad empresarial. Tras más de una década marcada por una intensidad regulatoria sin precedentes —estándares de reporte, marcos de diligencia debida, taxonomías y nueva legislación europea—, las compañías están reequilibrando su agenda

En estos tiempos en que la representación de género en la alta dirección vuelve al centro de la discusión pública, merece la pena fijar la mirada en una figura clave: la Chief Sustainability Officer (CSO).

En una época marcada por la incertidumbre, la fragmentación social y el repliegue individual, el voluntariado emerge como una de las prácticas más poderosas —y menos reconocidas— para reconstruir vínculos, fortalecer comunidades y recordar que la sociedad no se hereda: se construye cada día.

Vivimos atrapados en una carrera frenética que apenas cuestionamos: la del fast tech. Cada año aparece un nuevo modelo de smartphone, una pantalla un poco más grande o un procesador más rápido.

Quiero pensar que muchos de nosotros y nosotras guardamos en la memoria una frase simple, pero contundente que nos decían de pequeños. Esa frase que venía a decir que disfrutar de determinados derechos y comodidades dependía de la suerte de haber nacido en un país o en otro.

Sí, amable lector. Ha leído usted correctamente. Jornaleros del conocimiento. No, querido lector. No me he vuelto loco.Simplemente asevero y pongo en negro sobre blanco que muchos de nosotros, yo me incluyo, no somo más que jornaleros del conocimiento. ¿O acaso no se trabaja por un precio pactado y que luego viene a ser fiscalizado por la hacienda pública como gravamen por las rentas del trabajo? Pues insisto. Jornaleros del trabajo / Jornaleros del conocimiento.

Enero, además de ser el mes de los buenos propósitos, es también el momento en el que se reactiva el debate económico y empresarial global con la celebración de Davos. Y, todavía más, en este 2026 que nos tiene en vilo desde que ha comenzado. Vivimos uno de los contextos más complejos y exigentes de la década.

Mientras el ruido y la incertidumbre marcan la agenda global, una red invisible de personas sigue actuando allí donde más se necesita. Con la proclamación de 2026 como Año Internacional del Voluntariado para el Desarrollo Sostenible, la ONU invita a reconocer —y a sumarse— a quienes sostienen el mundo con tiempo, compromiso y cuidado.

La sostenibilidad ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en una condición exigida por el mercado, los reguladores y la sociedad. Sin embargo, no todo lo que se presenta como verde responde a una realidad contrastada. El fenómeno conocido como greenwashing, es decir, cuando se comunican compromisos medioambientales sin el debido respaldo técnico, ha puesto en entredicho la confianza en muchos discursos empresariales.

En un mundo cada vez más consciente de la urgencia climática y social, las normas técnicas de sostenibilidad han surgido como pilares de la gestión ambiental y la responsabilidad corporativa.Sin embargo, lo que se presenta como un avance civilizatorio para la protección del planeta, también está levantando una nueva generación de barreras no arancelarias que amenazan con restringir el acceso a los mercados, especialmente para los países y productores en desarrollo.