Dice el refrán que “despacito y buena letra” y otro “despacio al pensar y pronto al ejecutar”, pero para lo que esta sucediendo en los grupos de trabajo del Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (Cerse) prefiero alguna fábula de animales.
Dice el refrán que “despacito y buena letra” y otro “despacio al pensar y pronto al ejecutar”, pero para lo que esta sucediendo en los grupos de trabajo del Consejo Estatal de RSE (Cerse) prefiero alguna fábula de animales.
Después de hablar con muchos vocales del Cerse tengo mis dudas entre las hormigas o las tortugas. Hormigas porque parece un trabajo laborioso, de recopilación de información, poco a poco amontonando el alimento que tendrá que consumirse antes de que llegue el verano. Tortugas porque los avances que se han producido entre las primeras reuniones constitutivas en el mes de julio y las de la segunda ronda, que ha tenido lugar en septiembre, son pocas.
Puede que sea una combinación entre ámbas especies y tengamos ante nosotros a una nueva especie las tortu-migas. La mayoría de los grupos de trabajo han hecho sus deberes de septiembre y varios vocales han presentado documentos que tienen que ser ahora enriquecidos por el resto de componentes de los grupos de trabajo.
Con la celebración el pasado día 30 de la reunión del grupo de trabajo sobre transparencia del Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (Cerse) se cerró la segunda ronda de estos encuentros que han tenido lugar a lo largo del mes de septiembre.
El elemento común a todos los grupos ha sido el compromiso de los vocales que los componen de tener elaborados los borradores de documento sobre los temas que les competen para finales de octubre o principios de noviembre.
Así, el grupo que tiene que trabajar sobre Transparencia, Comunicación y Estándares de los informes de Sostenibilidad acordaron contar con un primer documento, para que sea analizado por el pleno del grupo, para principios de noviembre.
Por su parte, los miembros del grupo de Diversidad están ya trabajando sobre un primer borrador de documento que muestra la interactuación entre los tres conceptos como son la diversidad, la cooperación la desarrollo y la cohesión social.
Estos vocales han acordado la constitución de un subgrupo que desarrollará el borrador final y al que se añadirán casos de buenas prácticas, además de analizar otros documentos emitidos por estamentos oficiales para incorporar conclusiones y recomendaciones.
Por otra parte, los miembros del grupo que tiene que analizar el impacto de la crisis y la responsabilidad social ha puesto el énfasis en la competitividad y en una búsqueda de buenas prácticas que tenga en cuenta cuales han sido los elementos de éxito de cada una de ellas.
Respecto al grupo de Consumo e Inversión Socialmente Responsable, éstos se han divido en dos subgrupos. El objetivo es que cada uno de ellos desarrolle su propio documento para después crear uno conjunto, de manera que los vocales presentes mostraron su disposición a alcanzar consensos.
Esta la segunda ronda de reuniones la abrió el referente a Educación y Responsabilidad Social a mediados de mes, acordándose la constitución de una ponencia que tendrá que elaborar el documento base de trabajo.
De esta forma sigue caminando el zoo del CERSE, tortugas y hormigas tienen que trabajar par poder llegar al próximo mes de marzo en el que promovido por la Presidencia española de la Unión Europea se celebrará el Congreso Europeo de Responsabilidad Social, y donde se quieren presentar documentos aprobados con las conclusiones de los distintos grupos.