La proporción de las ayudas exteriores para el desarrollo de la agricultura ha caído desde el 18% en 1980 al 3% actual
Diario Responsable.com.-Casi mil millones de personas sufren de hambre como resultado de la volatilidad de los precios alimentarios y la creciente escasez de energía y agua. La ausencia de inversiones en el sector agrícola durante décadas y la amenaza del cambio climático significan que, a pesar de la reciente caída de precios, la seguridad alimentaria no está garantizada y, de hecho, la situación podría empeorar.
Oxfam Internacional, Intermón Oxfam en España, ha lanzado esta advertencia en el mismo día en que las grandes potencias se reúnen en la Reunión de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria (RANSA) que celebra la ONU en Madrid hasta el martes 27.
La organización también ha aprovechado este evento para presentar el informe "Mil millones de personas hambrientas", en el que se detallan las amenazas de la seguridad alimentaria a nivel mundial y se pone de manifiesto la ausencia de acciones coordinadas por parte de los países desarrollados en la lucha contra el hambre.
Este documento también constituye una llamada de atención a los políticos, a los representantes del sector privado y a la sociedad civil para tomar medidas e iniciar la puesta en marcha de un grupo de trabajo que aborde este problema.
Aunque los precios de los alimentos han caído en los últimos meses, no han retomado los niveles iniciales, desde diciembre están subiendo de nuevo y probablemente van a aumentar más en el futuro. Una de cada seis personas en el mundo sufre desnutrición, siendo las regiones más afectadas las del Asia-Pacífico y el África subsahariana.
"Esta situación debe ser una llamada de atención a todos aquellos que creen que la crisis alimentaria ha terminado. Los líderes mundiales tienen una oportunidad para evitar que la situación empeore por la confluencia de la crisis económica, el cambio climático y la escasez de agua y energía. Es necesario una acción urgente y coordinada, y la adopción de medidas a largo plazo. Si no se actúa ahora, millones de personas sufrirán por el hambre", advierte José A. Hernández de Toro, portavoz para agricultura de Intermón Oxfam.
Esta organización señala que la grave escasez de alimentos en Afganistán, Kenia, Mozambique y Zimbawe es un ejemplo de que la crisis alimentaria mundial está lejos de acabar (ver anexo). Incluso antes del alza de los precios, ya había 850 millones de personas malnutridas.
"La reciente decisión de la Unión Europea de restablecer los subsidios a la exportación en el sector lácteo es justamente lo contrario a lo que se necesita. Esta medida constituye un paso atrás que pone en cuestión su compromiso para adoptar reformas a largo plazo", afirma Hernández.
El informe presentado hoy por Intermón Oxfam incluye recomendaciones para reformar el sistema de ayuda humanitaria y alerta a los países en desarrollo de la necesidad de invertir en el sector agrícola, especialmente para mejorar la situación de las mujeres y de los pequeños productores. Además, necesitan incrementar las medidas de protección social, que tiendan, entre otras cosas, a fomentar el empleo entre los colectivos más vulnerables. Por su parte, los países desarrollados deben apoyar este esfuerzo con fondos destinados a la agricultura y a la adaptación al cambio climático de los países desfavorecidos.