Seguro que las empresas y cajas, además de reenfocar su trabajo inmediato, ajustan sus líneas de actuación. Porque no es un tema menor. Reaccionarán ante el desempleo y la pobreza. Pero también tomarán la iniciativa para que el futuro ya escrito no se convierta en una sorpresa. Menos palabras y más acción.
Seguro que considerarán los planes sociales en sus procesos de reestructuración y participarán en la regeneración económica de zonas con dificultades. Pero también que actuarán para mejorar la empleabilidad de los miembros de sus equipos que más lo necesiten. La educación escolar, profesional y universitaria. La inmigración, desde la contratación en origen que volveremos a necesitar hasta la acogida de los que están con nosotros. O en nuestro espectacularmente progresivo envejecimiento.
Tareas que ayudarán a que sea un poco más feliz este año nuevo. En este caso, año nueve. Que se convertirá en un año diez porque estamos apenas a cincuenta semanas. Y porque las empresas y cajas harán sus deberes. Se lo pedí a los Reyes. Magos.