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Sin dar crédito total a los postulados de Estulin en su libro "La verdadera historia del Club Bilderberg", lo cierto es que nuestra sociedad, con todo su progreso, ha ido cayendo en el aborregamiento. Mediatizados por una prensa absolutamente sesgada ideológicamente que sólo nos informa de lo que se supone que nos interesa y que poco a poco nos va adoctrinando... ¿Por qué Fidel era malo y Pinochet era bueno? ¿Por qué está tan de moda ser apolítico?

 

"Objetivos del Club:

  • Un solo gobierno planetario con un único mercado globalizado, con un solo ejército y una única moneda regulada por un Banco Mundial.
  • Una Iglesia universal. [...] El resto de religiones serán destruídas.
  • Crecimiento cero. Es necesario para destruir los vestigios de prosperidad y dividir a la sociedad en propietarios y esclavos. Cuando hay prosperidad hay progreso, lo cual hace mucho más difícil la represión.
  • La muerte de cuatro mil millones de personas por medio de las guerras, el hambre y las enfermedades. Esto sucederá hacia el año 2050.
  • Crisis artificiales para mantener a la gente en un perpetuo estado de desequilibrio físico, mental y emocional.
  • Férreo control sobre la educación con el propósito de destruirla."

Extracto del libro "La verdadera historia del Club Bilderberg", de Daniel Estulin.

Me recuerda tanto a lo que escribió Talkien sobre el anillo único que se me ponen todos los pelos como escarpias.

Parece ser que el autodenominado Club Bilderberg nació allá por los años 50 del siglo pasado con el fin de que las personas más poderosas del mundo se reunieran anualmente para fijar los designios de la humanidad.

Algunas cosas, impensables hace unos pocos años, ahora las vemos con absoluta naturalidad… monedas únicas aquí y allá, organismos supranacionales que dirigen las economías locales (Banco Mundial, FMI, BCE…), retroceso de las libertades en aras de una ¿mayor seguridad?, voluntades de jornadas laborales draconianasen el único sitio donde aún están reguladas… y un largo etcétera.

En fin, que diría Gabilondo, que aunque muchos de estos argumentos me aterran y los veo más que probables, se me antoja imposible que gente tan dispar (y no sólo ideológicamente) se ponga de acuerdo en un exterminio global, por ejemplo.

¿Poder? Ya lo tienen…

¿Masas aborregadas? Ya lo somos…

En cualquier caso, y sin conceder todo mi crédito a un best seller, es cierto que el poder siempre ha estado ligado a una oligarquía y que, curiosamente, esta oligarquía ha ido variando bien poco a lo largo de los siglos. Y que lo que el poder siempre ha buscado es sucederse mediante la imposición de sus dogmas a una sociedad ignorante. Como los avances tecnológicos y científicos: el progreso, en definitiva, han hecho que la sociedad sea algo menos ignorante, los intentos por aborregarla han ido creciendo en sutileza y en oscurantismo. Ahora todos nos creemos bien informados (pero leemos los periódicos que nos dan las noticias sesgadísimas de un lado u otro del espectro ideológico).

¿Por qué se habla de Gaza y no tanto del Congo? ¿Por qué Chávez es malo y Uribe es bueno? ¿Por qué Fidel era malo y Pinochet era bueno? ¿Por qué está tan de moda ser apolítico?

Lo único que salvará a la Humanidad es el inconformismo. Es lo que hizo que en el Renacimiento unos se revelaran contra el poder establecido y desafiaran los dogmas universales de entonces. Hoy nos da la risa, pero Galileo fue condenado por afirmar que la Tierra giraba alrededor del sol…

El inconformismo es progreso. Seamos, pues, inconformistas.

¡Feliz año nuevo! ¡Feliz inconformismo nuevo!

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