Dijo Martin Luther King que "antes de que termines de desayunar esta mañana, habrás dependido de la mitad del mundo". Así pues, también es posible que medio mundo dependa de nosotros y nosotras, ¿no? Podemos ser inteligentes cuando: Compramos productos; Hacemos regalos; Pedimos regalos para nosotros (los Reyes Magos no siempre son inteligentes y responsables). Y para que no digamos que no sabemos qué hacer, ahí van 10 ideas para serlo, vayan pensando si alguna de ellas les hace venir ''''apetito'''' responsable.

 

Producto ecológico. Elegir un producto ecológico, ya sea de alimentación o cualquier otro que haya sido fabricando con respeto al entorno natural. Busque etiquetas ecológicas y consulte los manuales. Si son productos de compra importante, consulte los manuales e información en Internet sobre ellos.


Derechos humanos. Dar prioridad a una empresa que respete los derechos humanos (libertad de asociación y la libertad sindical, eliminación de todas las formas de trabajo forzoso, abolición efectiva del trabajo infantil y la eliminación de la discriminación en materia de empleo). Busquemos en Internet sobre como se comportan las empresas cuyos productos pretendemos comprar, en especial si son multinacionales.


Comercio justo. Disponemos de infinitas oportunidades para comprar de forma justa, entre gente proveedora de países en desarrollo, con la garantía de que recibien un precio justo y que se respeta el medio ambiente. Pueden obtener algunas ideas en las tiendas de IntermónOxfam, Setem o el Catálogo de Regalos Solidarios de la Fundación Lealtad para el caso de España, o bien en Oxfam International o en FairTrade Comercio Justo.


Empresas certificadas. Aunque no siempre es un indicador muy claro, que ciertas empresas o productos tengan certificaciones denota un interés hacia ese tema, ya sea calidad, medio ambiente, salud y seguridad en el trabajo, condiciones del trabajo o responsabilidad social en general. Algunas de ellas las podemos encontrar en la sección links de Blog Responsable. Valorémosolo si las encontramos sus productos o sitios web.


Personas discapacitadas o desfavorecidas. Busquemos empresas de inserción laboral o centros especiales de trabajo (CET), o empresas que superen los mínimos legales del 2% que fija la LISMI (o la correspondiente en cada país) de personas con discapacidad contratadas. El Informe Anual del Observatorio de la Acción Social de la Empresa en España identifica las empresas españolas con mayor porcentaje de contratación directa. También se pueden conocer las empresas que han recibido premios, por ejemplo los Premios Cermi en España.


Igualdad de oportunidades laborales. Hay empresas más sensibles que otras a la igualdad entre hombres y mujeres que otras. Aunque es difícil de identificarlas de entrada, hay que prestar atención a las conversaciones sobre buenas prácticas, ¡¡puede ser un tema de conversación!!. También es posible conocer las empresas premiadas en los Premios Concilia (Asoc. Mujer, Familia y Trabajo) o empresas participantes en programas como Óptima (Ministerio de Trabajo de España, para la igualdad de oportunidades) o en la certificación Empresa Familiarmente Responsable (EFR - Fundación +Familia, para la igualdad y conciliación trabajo-familia).


Producto artesano. Los productos artesanos garantizan la supervivencia de antiguas maneras de hacer las cosas, a menudo mejor que las actuales, y a menudo incluyen fórmulas respectuosas con el medio ambiente y la historia y patrimonio cultural de una región. Algunos de ellos cuentan por ejemplo en la Unión Europea con la certificación de Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), como el jamón serrano o la leche de granja, busque las etiquetas pues no todos son ETG. Aunque es posible que usted sepa donde encontrar perfectamente productos artesanos

 

Producto local. Dar prioridad a los productos locales favorece el mantenimiento de una mínima actividad económica en la zona de ubicación o potenciarla, y por lo tanto mantener puestos de trabajo.

 

Producto cultural o educativo. Pensar a la vez que en las necesidades lúdicas en otras culturales, de recuerdo de la memoria histórica de una zona, de educación, etc. es también una opción interesante, en especial pensando en juguetes, libros, dvd y otros productos culturales.

 

Moderar el consumo. Finalmente, como no, dentro del concepto de consumo ético podemos contemplar el reducir el consumo durante determinadas épocas o determinados productos en protesta por motivaciones ideológicas, reducir el despilfarro energético y gestionar mejor recursos como el agua. Asegurémonos que necesitamos realmente lo que compramos.


Y si deseamos buscar información sobre las empresas:

 

  • Es bueno consultar las páginas web de las empresas
  • Leer por encima la memoria social, de sostenibilidad o de responsabilidad social
  • Preguntar a gente conocida
  • No dudar en solicitar información a las mismas empresas sobre el rubro que nos interese por e-mail o por teléfono (a ver qué nos dicen...)
  • Usar buscadores de internet introduciendo palabras como "responsabilidad social", "medio ambiente", o "derechos humanos" o "laborales", etc. junto al nombre del producto o empresa.

 

Si las empresas presienten que los consumidores y consumidoras las están vigilando... actuarán en favor de todo el mundo, no lo duden.

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