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A partir del año 2004 la iniciativa del Pacto Global comienza a ser difundida en Argentina. Desde ese momento hasta la fecha adhirieron mediante la firma y ratificación del compromiso, 279 organizaciones.

 

La red argentina está compuesta en su mayoría por organizaciones que se autodefinen como empresas (más del 80%). Teniendo en cuenta la cantidad de participantes, la red argentina del Pacto Mundial ha logrado concitar el interés de una gran cantidad y diversidad de organizaciones. Es por ello que se la puede ubicar en el concierto internacional como una de las redes más numerosas del mundo y de la región (3ra en el mundo según el último informe presentado en la Cumbre de Líderes del Pacto ).


El Lic. Nicolás Liarte Vejrup (coordinador de Proética) y el Lic Flavio Fuertes (punto focal del Pacto Global en Argentina), realizaron un análisis de las Comunicaciones del Progreso de las organizaciones que componen dicha red. Este artículo expone brevemente las conclusiones a las que llegaron luego del estudio.

 

A raíz del análisis que se realizó, consideramos que, a 3 años de lanzado el Pacto Mundial en Argentina, es apreciable el incremento de las Comunicaciones de Progreso de nuestro país. Esto demuestra, un relativo avance en la implementación gradual de los Principios y un continuo aprendizaje en la elaboración de los reportes requeridos por la iniciativa que vale la pena destacar (especialmente ante el creciente interés del poder público por regular la presentación de informes).

 

Hay, sin embargo, algunos aspectos que sería oportuno destacar a fin de fortalecer el trabajo de implementación de los principios en las empresas ad-herentes (como así también en aquellas empresas que estén considerando ser parte del Pacto Mundial) y que redundaría en grandes beneficios para el movi-miento de ciudadanía corporativa que se ha generado en nuestro país.

  1. Es necesario fortalecer el debate de la iniciativa al interior de las empresas mediante la ampliación de los representantes de cada compañía y la formación de distintos referentes internos. 
  2. Cabe destacar que uno de los registros más ricos de casos em-presarios de acceso público en materia de RSE se encuentra en la web del Pacto Global y visitar el sitio redundaría, por ejemplo, en proyectar acciones conjuntas entre distintos adherentes, con alto impacto en la sociedad y que promuevan la generación de capital social, como también en sus respectivas cadenas de valor. 
  3. Se evidencia, de la lectura de los reportes, el desarrollo conceptual producido en las empresas sobre acciones y programas socialmente responsables aunque el mismo no ha sido igual en todas las empresas (y probablemente no lo sea en el futuro). Sin embargo, e independiemtemente del tamaño de las compañías, se registra que muchas de las acciones presentadas no se encuentren integradas totalmente a la gestión de la empresa. 
  4. Se ha ampliado el uso de indicadores cuantitativos para medir el desempeño obtenido mediante las acciones realizadas, encontrándose en algunos informes "integrados" la metodología del GRI. 
  5. El eje fundamental de trabajo, más alla del ámbito en el que se reconozcan las acciones de las empresas, sigue siendo la notoria apuesta por proyectos vinculados a la educación (fundaciones, ONG, escuelas, etc.). Sería importante, para ganar impacto, comenzar a desarrollar proyectos colectivos vinculados a la educación como por ejemplo, el consumo responsable (clientes) de los producto/servicios elaborados por las empresas. 
  6. Se reconoce en las CoPs un escaso nivel de asociatividad en las acciones llevadas a cabo por las empresas. 
  7. Se requiere fortalecer el debate sobre la importancia de comuni-car el desempeño anual con los stakeholders como herramienta en la genera-ción de valor para el conjunto social.

Por último, y a modo de cierre, consideramos que la RSE en forma general y particularmente el Pacto Mundial debe ser pensado como una oportunidad para la innovación de los procesos productivos, para la diferenciación y la legitimación social de las empresas argentina (y de la región) que operan en con-textos sociales y políticos complejos y muy dinámicos. Es por ello que la RSE nos lleva a determinar una forma de entender el papel de las empresas en la so-ciedad y al mismo tiempo contribuir a configurar un país con mayor estabilidad e inclusión social. Ese debería ser el norte de toda estrategia empresarial de res-ponsabilidad social. De ser así, los valores y principios del Pacto Mundial así como los Objetivos de Desarrollo del Milenio pueden ser una excelente fuente de inspiración.

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