La red argentina está compuesta en su mayoría por organizaciones que se autodefinen como empresas (más del 80%). Teniendo en cuenta la cantidad de participantes, la red argentina del Pacto Mundial ha logrado concitar el interés de una gran cantidad y diversidad de organizaciones. Es por ello que se la puede ubicar en el concierto internacional como una de las redes más numerosas del mundo y de la región (3ra en el mundo según el último informe presentado en la Cumbre de Líderes del Pacto ).
El Lic. Nicolás Liarte Vejrup (coordinador de Proética) y el Lic Flavio Fuertes (punto focal del Pacto Global en Argentina), realizaron un análisis de las Comunicaciones del Progreso de las organizaciones que componen dicha red. Este artículo expone brevemente las conclusiones a las que llegaron luego del estudio.
A raíz del análisis que se realizó, consideramos que, a 3 años de lanzado el Pacto Mundial en Argentina, es apreciable el incremento de las Comunicaciones de Progreso de nuestro país. Esto demuestra, un relativo avance en la implementación gradual de los Principios y un continuo aprendizaje en la elaboración de los reportes requeridos por la iniciativa que vale la pena destacar (especialmente ante el creciente interés del poder público por regular la presentación de informes).
Hay, sin embargo, algunos aspectos que sería oportuno destacar a fin de fortalecer el trabajo de implementación de los principios en las empresas ad-herentes (como así también en aquellas empresas que estén considerando ser parte del Pacto Mundial) y que redundaría en grandes beneficios para el movi-miento de ciudadanía corporativa que se ha generado en nuestro país.
Por último, y a modo de cierre, consideramos que la RSE en forma general y particularmente el Pacto Mundial debe ser pensado como una oportunidad para la innovación de los procesos productivos, para la diferenciación y la legitimación social de las empresas argentina (y de la región) que operan en con-textos sociales y políticos complejos y muy dinámicos. Es por ello que la RSE nos lleva a determinar una forma de entender el papel de las empresas en la so-ciedad y al mismo tiempo contribuir a configurar un país con mayor estabilidad e inclusión social. Ese debería ser el norte de toda estrategia empresarial de res-ponsabilidad social. De ser así, los valores y principios del Pacto Mundial así como los Objetivos de Desarrollo del Milenio pueden ser una excelente fuente de inspiración.