La gestión de la RSE es una actitud ante la vida: primero ante uno mismo y después ante los demás.
Hay personas que necesitan un manual de de recursos de RSE desde la cuna, hay otras a las que no hace falta explicar demasiado porque entienden el concepto en seguida, existen otras que escuchan y reflexionan y puede ser si hay una demostración de base empírica, que adopten la estrategia. El mundo esta lleno de gente diferente que demuestra o expresa su actitud dependiendo de las circunstancias que ha vivido. S i hay algo que si acerca a la verdad es poner en primer lugar la experiencia vital de cada persona, este es el conocimiento que actúa de trampolín para desarrollar nuestras acciones; todavía existe otra bastante cierta: el cambio.
La reflexión entonces seria: como llegar a todos los públicos: Si la RSE es una herramienta de gestión que ha de llegar a todos los grupos de interés, tendría que ser expresada de manera diferente.
Podemos decir en este punto que la supervivencia de la RSE depende en gran medida de su comunicación. Que se ha de comunicar estoy de acuerdo pero en como se ha de comunicar hay mucho trabajo para hacer.
Lo primero que enseñan en la universidad a las personas que estudian materias relacionadas con la comunicación, es su proceso, el proceso de la comunicación.
Así tenemos: EMISOR.................MENSAJE...............RECEPTOR
Los tres componentes tienen la misma importancia. Tu puedes emitir un mensaje, pero esta la persona receptiva?, quiere escuchar?, esta preparada para escuchar?.
Como llegar a gente que no acostumbra a leer, como llegar a gente decepcionada, como llegar a gente cansada, como comunicar el concepto de RSE a una sociedad donde la melancolía crónica generada por las circunstancias laborales y vitales tiene un caldo de cultivo óptimo para su proliferación. Toda esta gente es la que integra o puede integrar la vida de las empresas. La empresa son las personas y las personas estan decepcionadas.
Como comunicar ilusión, como comunicar RSE?
Puede ser que una historia....
Todos los días camino por la calle Portal Nou de regreso a casa. Paseo por esta calle porque vuelvo de casa del padre de Martina, mi hija, que vive quince días con él y quince días conmigo. Vuelvo contenta de saber que Martina está perfectamente adaptada a esta situación y satisfecha de no tener que pagar a abogados de los que se puede prescindir cuando las dos partes están dispuestas a cooperar; hecho que demuestra como también lo demuestra Robert Axelrod en su juego el dilema del prisionero, la cooperación es más rentable que la traición o la no cooperación.
Como me ahorro algo de dinero, me gusta entrar en un bar, Pony Café y beberme unas cervezas apoyada en la barra.
El Pony Café es un bar con alma, los dueños han sabido expresar una filosofía a través de colores, imágenes y música. Las personas del barrio lo saben y acuden diariamente como asistiendo a un ritual de limpieza.
El dueño y camarero con su actitud da la confianza suficiente para que las personas se sientan personas, hablen, escuchen, rían, lloren, se expresen.
En una esquina de la barra hay un señor que cada día se toma un cubata. Trabaja en una empresa de transportes, lleva toda la vida trabajando en la misma empresa. Su madre está enferma, es mayor y padece de las piernas. Ahora está en el hospital. Él hace el mismo recorrido todos los días. Sale del trabajo, acude directamente al hospital para estar y hablar con su madre y después regresa a casa no sin antes sentarse en el Pony y descansar su alma bebiendo un cubata.
Hablamos a menudo, no de cosas triviales, hablamos de verdad.
Qué haces? me pregunta
A qué te dedicas?
Me gusta comunicar, le respondo.
Qué comunicas?
Valores, intangibles
No te entiendo.
Te suena la comunicación interna?
No
Trata de facilitar herramientas a las personas que trabajan en una organización para que mejoren su condición laboral. Crear un clima de trabajo óptimo para que se desarrollen potencialidades y se impliquen en la empresa. Trata de generar actitudes de suma. Trata de crear equipos de trabajo capaces de autogestionarse y trabajar por objetivos propios.
Me mira con ojos sabios y decepcionados y ríe.
Por qué ríes?, le pregunto.
No puede ser.
Por qué?
No puede ser. Cada uno va a la suya. Es imposible. Cuando no son los jefes son los compañeros, las empresas cierran, la gente se desespera y va muriendo.
Tienes razón, le contesto.
Me lo dices para burlarte porque yo lo he dicho antes.
No, no , lo digo de verdad, es imposible.
No pienses eso, tienes que luchar, me responde.
Y yo le miro y me mira y sonreímos .
Y ahí nos quedamos en silencio, satisfechos de habernos comunicado en un bar en el que estamos a gusto porque tiene una cultura organizativa que hace que estemos bien y en confianza.
Cultura organizativa y generar confianza: dos puntos claves de la RSE. Nos entendemos no?