Desde el propósito

Pues sí, desde el propósito. Desde el propósito es desde donde empieza todo. Ya sea cuando hablamos de un propósito personal o de un propósito de una organización, el propósito condiciona las acciones que realizamos.

Hay multitud de artículos, noticias y algún que otro estudio que afirman que la sostenibilidad es cada vez más importante en las decisiones de compra, pero la verdad es que yo tengo muchas dudas…. Desde hace unos años, hablamos mucho de sostenibilidad, de la Agenda 2030, de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de cambio climático, y creo que todos tenemos claro que podemos poner nuestro granito de arena para mejorar nuestro futuro, pero la realidad es que, como individuos, no siempre lo hacemos.

A nivel individual hay acciones que hemos estandarizado bastante. Por ejemplo, hoy en día es habitual ver varios cubos de basura de colores en las casas, los colegios y las oficinas. Pero no es tan habitual ver que se renuncia a ciertas comodidades como usar el aire acondicionado en verano, reducir el consumo impulsivo en las rebajas o utilizar sólo el transporte público. Vamos introduciendo algunos hábitos en nuestro día a día (no todos motivados por aspectos relacionados con la sostenibilidad) que, sin duda, ayudan y contribuyen. Pero necesitamos a las empresas y organizaciones para seguir avanzando.

En el Club Excelencia en Gestión estamos convencidos de que mejores organizaciones hacen una sociedad mejor, porque el papel de las empresas y las organizaciones en nuestra sociedad y nuestro futuro es crítico, aunque no lo tengan fácil.

Exigimos a las organizaciones que cumplan con una serie de requisitos, que contribuyan reduciendo sus residuos, contaminando menos, siendo más sociales, pero pocas veces estamos dispuestos a pagar más a corto plazo por obtener lo mismo que obteníamos antes. Decimos que los jóvenes tienen mucho más en cuenta estos criterios, sin embargo, yo creo que la realidad hace que los jóvenes se guíen más por el precio que las personas con un poder adquisitivo mayor. Y muchas veces las empresas, para ser más sostenibles, se ven obligadas a subir sus precios porque cambian los materiales, utilizan proveedores y mano de obra local, tecnologías y procesos más respetuosos con el medio ambiente…

Queda mucho por hacer y el papel de las empresas y organizaciones es muy importante. Cuando hablamos de sostenibilidad en el Club Excelencia en Gestión lo hacemos desde un punto de vista de gestión. La sostenibilidad debe estar integrada en la estrategia de la organización, en su día a día, en su sistema de gestión global, porque si no serán acciones aisladas que no se podrán mantener en el tiempo.

Y aquí es donde vuelvo al propósito. La definición más extendida de propósito de las organizaciones es: “la razón principal de una organización para existir y que hace que las personas de la misma se sientan motivadas cada mañana para ir a trabajar”. Además, esa razón de existir requiere crear valor para los grupos de interés clave de la organización, no sólo desde un punto de vista económico, sino teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y económicos, de buen gobierno, a corto y largo plazo. Por tanto, la sostenibilidad, en sus tres ámbitos (ASG: ambiental, social y de buen gobierno) está firmemente relacionada con el propósito. No hay sostenibilidad sin propósito, ni propósito sin sostenibilidad.

El propósito se ha convertido en ingrediente absolutamente esencial en la estrategia de las organizaciones y la sostenibilidad debe estar integrada al 100% en la estrategia para mantenerse en el tiempo. El propósito condiciona la estrategia y la cultura de nuestra organización, y éstas marcan cómo hacemos/ejecutamos las cosas. Si queremos ser una organización ejemplar, no basta con tener buenos resultados económicos a corto plazo, debemos gestionarnos de forma excelente, innovadora y sostenible para conseguir resultados en tres ámbitos: económico, social y ambiental.

Como decía Machado, “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Y es que todo paso que demos desde las empresas y las organizaciones será un pequeño avance hacia un modelo de sociedad más inclusiva, más justa y más sostenible, pero para avanzar las empresas y organizaciones necesitan de nuestro compromiso como individuos.

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