Una de las claves para asegurar que la diversidad aflore, es que cada persona en la organización, se sienta parte de ella y valorada en su singularidad. En este contexto la figura de un líder inclusivo juega un papel fundamental. Pero, ¿a qué nos referimos con este nombre? En Fundación Randstad, el año pasado creamos el Grupo de Empresas: Equidad, Diversidad e Inclusión. Un grupo de trabajo formado e impulsado por más de 30 empresas orientado a liderar e impulsar la acción social y empresarial en materia de inclusión, diversidad e integración.
¿Quieres cambiar la cultura en tu organización? Busca un líder inclusivo

Uno de los temas que hemos tratado en los encuentros de esta red creada por el grupo es la importancia del liderazgo inclusivo en las empresas ya que hemos detectado que es un tema que preocupa a todos. Conversando con las empresas nos hemos dado cuenta que es totalmente necesario que la alta dirección de las organizaciones se implique para impulsar la inclusión y la diversidad  así como esté firmemente comprometida con la igualdad efectiva de oportunidades. La diversidad debe ser vista como una ventaja competitiva clave para nuestros negocios y debe formar parte de la estrategia prioritaria en la gestión de personas.

El liderazgo inclusivo consiste en generar entornos donde las personas no tengan que estar midiendo lo que son. Se trata de ejercer un tipo de liderazgo donde los elementos más básicos que nos conectan con los demás estén presentes.

Las empresas describen al líder inclusivo como un líder que integra en sí mismo la diversidad. Sabe escuchar activamente, tiene capacidad de análisis, de ser flexible y de ser abierto a los cambios. El líder inclusivo muestra empatía, es íntegro en sus valores, respeta y es valiente. 

Su forma de trabajar está basada en generar confianza, trabajar en equipo y  valorando el lado humano de sus empleados y empleadas y respetan y valoran las diferencias. El líder presta ayuda, genera espacios de colaboración, válida a los demás y delega, siempre predicando con el ejemplo. Además, debe ser una persona curiosa y con visión integradora y de futuro. 

Esta es la persona que buscan las organizaciones que quieren dar un paso adelante para crear una cultura inclusiva. Una cultura que permitirá integrar la diversidad y que contribuirá a generar ventajas como la innovación, el aumento de la creatividad y el  talento, una mayor motivación y un mejor ambiente de trabajo. Asimismo, este cambio también producirá beneficios como aumentar las oportunidades de negocio y un incremento de la eficiencia.

El reto está en nuestras organizaciones: crear una cultura inclusiva con líderes inclusivos. Algunas empresas ya han dado los primeros pasos…¿cómo está actuando tu empresa? ¿te vas a quedar atrás? 

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