Recuerdo la primera vez que escuché a Al Gore hablar sobre el calentamiento global en un Congreso en Mallorca allá por octubre del 2007, hace ya casi catorce años. Entre los asistentes aún eran muchos los escépticos y en los medios, la repercusión, como de costumbre, se centró en lo anecdótico, las famosas declaraciones del primo de un político. Probablemente en ese momento no interesaba poner el foco en la fragilidad de nuestro ecosistema y lo que conllevaría no tomar medidas de inmediato. Sin embargo, en la actualidad, vemos como los fenómenos meteorológicos “El Niño y La Niña”, fruto de lo que la actividad humana ha hecho a este planeta, está arrasando nuestro bien más valioso: la Tierra.
Educación medioambiental y empresas

Incendios, inundaciones, olas de calor, olas de frio… están transformando los ecosistemas al tiempo que empobrecen las comunidades más débiles. África, Asia y América Latina son las zonas más castigadas porque son también las más pobres y dependientes de la naturaleza para alimentarse y vivir.

Según ACNUR en el año 2019, en el mundo se produjeron 1.900 desastres naturales que fueron la causa de 24,9 millones de desplazamientos en 140 países y territorios. Y en plena pandemia mundial, en el año 2020, más de 50 millones de personas se vieron doblemente afectadas por los desastres relacionados con el clima y el COVID‑19.

Hoy en día, más que nunca, debiéramos reflexionar sobre la importancia de cuidar y proteger el medio. Respirar aire no contaminado, disfrutar de un paseo por la ribera de un rio o simplemente poder sentarte en un parque y escuchar a los pájaros, son sensaciones que han cobrado vital importancia en esta época en la que las paredes de las casas se nos han asemejado aún más estrechas y hemos sido conscientes de la escasez de espacios naturales a nuestro alrededor y del deterioro que sufren mucho de ellos. 

Y también aquí, las empresas debemos dar un paso al frente y ayudar a promover la conciencia medioambiental. Los programas de sostenibilidad que desarrollamos dentro de nuestras organizaciones debieran incluir proyectos de educación como parte de ese proceso que potenciará una ciudadanía responsable y activa a favor del medio ambiente.

En Jealsa, por medio de nuestro programa de RSC WeSea, impulsamos con la Asamblea Local de Cruz Roja, desde el año 2012, el programa LUDIEDUCA, cuyo objetivo es fomentar la participación en la sociedad y la educación en valores de los niños, a través de actividades lúdico-educativas, siendo uno de los ejes principales la educación medioambiental. 

Campañas de reforestación, limpieza de playas, talleres de reciclaje..y otras actividades participativas, son la mejor forma de sensibilizar a los más pequeños y sentar las bases para, entre todos, construir la sociedad del mañana.

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