No existe una definición única sobre qué es una ciudad. Del latín civitas, una acepción es “el área urbana que presenta una alta densidad de población, conformada por habitantes que no suelen dedicarse a las actividades agrícolas”. Pero qué pequeña se queda esta definición pensando en los magníficos espacios que aglutinan personas, necesidades, sueños y todas sus variables sociales, económicas, culturales, espaciales y temporales.
Las personas son las ciudades: sostenibilidad ambiental y social en nuestras urbes

Las ciudades no son únicamente ese espacio en el que convivimos cada vez más personas; según la ONU un 68% de la población ocupará asentamientos urbanos en 2050. También han sido relacionadas con lugares de alta productividad (Banco Mundial 2011), de desarrollo económico; alrededor del 80% del PIB global se genera en las ciudades (ONU-HABITAT, 2011), alta contaminación y uso de recursos; el informe The Limits to Growth (Club de Roma- MIT) alerta de que las ciudades son las principales causantes de polución ambiental, gasto energético, destrucción de la capa de ozono y agotamiento de recursos hídricos.

En las ciudades se “viven”, de manera exponencial, los grandes retos que enfrenta la humanidad: pobreza, desigualdad, marginalidad, inseguridad, superpoblación, contaminación, tráfico y escasez de recursos, estrés, entre otros.

Proponer respuestas ante estos retos, pasa obligatoriamente por mejorar la forma en la que las personas se mueven por las ciudades. São Paulo (22m habitantes), Ciudad de México (22m), Buenos Aires (17m) y Río de Janeiro (13m), son las cuatro ciudades más grandes de América Latina.  En todas ellas, la calidad de vida se ve afectada por todos los retos anteriormente mencionados, pero además por modelos de movilidad ineficientes, que obligan a sus habitantes a desplazarse durante largas distancias diariamente, en detrimento de su tiempo personal (en promedio más de 2 horas al día). También por niveles de inseguridad, agravados por los efectos socioeconómicos de la pandemia, ante los que plataformas como Cabify hemos respondido con nuevas funcionalidades como el botón de emergencia para contactar con las autoridades, nuestra compañía o compartir la ubicación en tiempo real, junto con la próxima implementación de identificación de identidad para pagos en efectivo.

Desde la Agenda 2030 de las NNUU para el Desarrollo, se ha buscado trabajar en pro de Ciudades y Comunidades sostenibles (ODS 11) a través de la definición de metas que están íntimamente relacionadas con la necesidad de una transformación de la estructura y la movilidad en los núcleos urbanos. La propuesta parte de proporcionar acceso a sistemas de transporte seguros, asequibles, accesibles y sostenibles para todos y mejorar la seguridad vial, prestando especial atención a las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad, las mujeres, los niños, las personas con discapacidad y las personas mayores. Así mismo, reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos.

Las ciudades contemporáneas precisan sistemas de movilidad sostenibles para conectar los sistemas económicos, de salud, residenciales y de ocio. Resulta vital contar con redes eficientes de transporte, tanto individual como colectivo, público y privado; más y mejores espacios públicos para las personas, y avanzar en medidas para la descarbonización de la economía y el transporte, como la electrificación de vehículos.

Dada la urgencia de abordar todos estos retos, que se han puesto aún más de manifiesto durante la pandemia que ha asolado el planeta con especial impacto en las ciudades, desde Cabify queremos contribuir y formar parte de la solución. Por ello, hemos adquirido compromisos económicos, sociales y ambientales, desde una perspectiva de sostenibilidad.

Creemos que el transporte debe ser seguro, accesible y sostenible, por ello desde 2018 somos la primera app de movilidad en el mundo en ser neutra en carbono, compensando el 100% del CO2 que generan nuestra actividad y operación. Entendiendo que el compromiso más relevante respecto a emisiones implica su reducción, tenemos la meta de alcanzar una flota 100% eléctrica en 2025 en España y en 2030 en LATAM, con el objetivo de mejorar la calidad del aire y hacer frente al cambio climático. La innovación tecnológica es clave para minimizar este impacto ambiental, por ello hemos implementado mejoras en nuestro algoritmo para reducir los kilómetros en los que el conductor viaja sin pasajero, para permitir viajes consecutivos y así optimizar los tiempos de llegada y espera. Además apostamos por una movilidad flexible e integrada para resolver las conexiones de primer y último kilómetro de los ciudadanos. 

Y como una movilidad sostenible implica también inclusión, diversidad, accesibilidad y seguridad, en 2019 hicimos nuestra app 100% accesible para personas ciegas y recientemente hemos anunciado nuevos desarrollos para avanzar hacia la accesibilidad total, facilitando que el transporte esté también al alcance de personas sordas, personas mayores, y cualquier otro colectivo, independientemente de sus necesidades. Apostamos por la diversidad como motor de la competitividad, dando mayores oportunidades a las mujeres en el sector del transporte, posibilitando nuevas opciones laborales y promoviendo el desarrollo social en las comunidades donde tenemos presencia.

La sostenibilidad en las ciudades pasa por una movilidad que también lo sea y que garantice el equilibrio entre el desarrollo económico, el impacto ambiental y la cohesión social. Estos criterios son la base para cumplir nuestra misión y hacer de las ciudades mejores lugares para vivir porque, como decían los ciudadanos de Shakespeare en la tragedia Coriolanus, "the people are the city".

¡Comparte este contenido en redes!

Síguenos

Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook
Top