Nuevos síntomas y causas viejas en la crisis global generadad por el covid-19. La necesidad de sitstematicidad y sostenibilidad en la promoción de empleos y de partenariados pubico-privados.
¿Tiempos maduros para hablar de enfoques sistémi
I. Bayter Horta

La crisis global sanitaria generada por el virus COVID-19 ha relevado la fragilidad de los sistemas económicos y de los mercados laborales en muchos (si no en todos) los países. La OIT estima que hasta 25 millones de personas podrían quedarse sin empleo, y que la pérdida de ingresos de los trabajadores podría llegar a los 3,4 billones de dólares estadounidenses. En este contexto, se multiplican las publicaciones y reflexiones en el web sobre la necesidad de repensar los modelos empresariales por un lado (dependencia global, sostenibilidad, presión tributaria, etc.) y los modelos de trabajo (precariedad, informalidad, conciliación vida personal y laboral) por otro.

El sector de desarrollo y humanitario también está en tumulto, intentando formular una respuesta global a este “nuevo desafío”, lo cual en los mejores de los casos resulta en las mismas estrategias recalentadas y servidas en salsa COVID o en soluciones tanto innovadoras como mal informadas (¿cuándo se tuvo el tiempo para sacar evidencias?) en los peores.

Tal vez en lugar de precipitarse en implementar soluciones milagrosas y “passe-partout” esta podría ser la ocasión para reflexionar sobre como la manifestación de nuevos síntomas demuestra la urgencia de curar causas viejas y estructurales como la falta de sitstematicidad y sostenibilidad en la promoción de empleos y de partenariados pubico-privados.  

Así que en esta pausa de reflexión les propongo dos publicaciones de The Lab, un proyecto de innovación en el desarrollo de cadenas de valor y de sistemas de mercado, para el trabajo decente de la Organización Intencional del Trabajo.

La primera publicación Un enfoque sistémico para crear más y mejores empleos , proporciona ejemplos de implementación, así como orientaciones y herramientas prácticas que demuestran la versatilidad del enfoque sistémico y ofrece la información necesaria para entender cómo y por qué utilizar este enfoque para abordar los desafíos claves del trabajo decente en una variedad de contextos y mercados. El enfoque busca en primera instancia entender y luego abordar las causas subyacentes de un determinado problema en vez de limitarse a tratar sus síntomas. Este enfoque se centra en determinados mercados (ya se trate de productos básicos, como la cadena de suministro de la soja, o de sectores completos, como la construcción) y se ha utilizado para mejorar los resultados relativos a los cuatro pilares del Programa de Trabajo Decente: igualdad de género, productividad, competencias y empleabilidad, empleo juvenil, condiciones de trabajo, y seguridad y salud (entre otros).

La segunda publicación, Modelos de negocio para un trabajo decente, analiza de manera más profunda la correlación entre modelos de negocio y trabajo decente. Hasta la fecha, los programas de desarrollo sistémicos de cadenas de valor y de mercados se han centrado mucho más en analizar, medir, y gestionar actividades enfocadas en los fines de producir un impacto, y mucho menos en los medios para producirlo: los propios modelos de negocio. Esto ha resultado en una falta de entendimiento de cómo se estructuran y ejecutan los modelos de negocio y la variedad de decisiones comerciales que intervienen, desde los costes pasando por las implicaciones de los flujos de caja hasta el rendimiento del capital. En este documento se presentan estudios de caso de Afganistán, Zambia, Kosovo y Nigeria en los que se extraen lecciones prácticas sobre cómo los programas de sistemas de mercado pueden servir de apoyo a modelos de negocio que superan la doble prueba de viabilidad comercial e impacto social.

Si están interesados a continuar esta reflexión con nosotros pueden contactarnos con un correo a thelab@ilo.org.

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