Ha llegado, está por todas partes y parece que se va a quedar unas semanas con nosotros. Nos está demostrando cada día que pasa que somos seres sociales, que nos habíamos olvidado de muchas cosas esenciales, que nos necesitamos y que llevamos mucho tiempo mirándonos el ombligo.
Guía práctica para combatir el coronavirus con responsabilidad social individual

Algunos lo siguen haciendo. Otros aprovechan para vender sus ideas malintencionadas. Pero a este virus sólo podemos vencerle con estrategia, solidaridad, y con mucha responsabilidad social individual. Aquí van unos sencillos consejos para ponerla en práctica.

  1. Quédate donde estás. Este periodo de cuarentena obligada no son unas vacaciones. Nos han dado un tiempo de aislamiento para contener esta enfermedad y no para esparcirla por todo el territorio español. Quédate donde estás estas semanas, por favor. Con tu familia o solo. Y los mayores mejor separados. Recuerda que puedes ser portador y ellos están en riesgo.
  2. Manos limpias. Este es un sabio consejo que seguro que ya has oído por todas partes, pero es fundamental. Procura lavarte bien las manos tras cualquier contacto con superficies que pueden estar contaminadas y mantén una distancia superior a 1,5 metros siempre que puedas y exígelo a los demás. Recuerda que no sólo es para no contagiarte tú, sino también para no contagiar a los demás, pues se sabe que más de un 10% de los casos no muestran síntomas de enfermedad o los muestran muy leves. Puedes estar contagiado y no saberlo. Si tienes tos, por favor tose en el codo, y si puedes, limpia bien las superficies de baños y cocinas incluso en tu casa cada vez que las uses. Extremar la higiene es la mejor de las armas.
  3. Consumo responsable. Planifica tu despensa con criterio. ¿De verdad vas a comerte 30 latas de atún? Y qué decir del papel higiénico, ya lo han dicho todo los memes. Recuerda que todas las personas necesitamos comer e higiene por el mismo tiempo que tú, así que compra con criterio. Te conviene que no sólo tú sino todos a tu alrededor estén sanos y limpios. Sé responsable y compra conscientemente.
  4. Conoce a tus vecinos. Tu vecina de 80 años que vive sola puede necesitar comida o sacar la basura, y el riesgo para ella es enorme. También ese vecino con asma o aquella chica que ves tan alicaída hace tiempo (las personas con depresión van a sufrir mucho este aislamiento). Escribe una nota con tu contacto y mándala por debajo de la puerta. Es el momento de pensar en los demás. Verás qué bien sienta.
  5. Llena tu mente. Qué buen momento también para leer ese libro que hace tanto tiempo que tienes en la mesilla de noche o hacer ese curso que tantas ganas tenías de empezar. Un momento para crear, aprender, jugar en familia o simplemente charlar… Amuebla tu cabeza, ponte un horario para cada actividad incluyendo al menos 15 minutos al día de ejercicio físico y disfruta del tiempo ahora que lo tienes.
  6. Practica el minimalismo consciente. Aprovecha para ordenar tus emails, tu casa, tus prioridades y tus pensamientos. Pararse a reflexionar es necesario para avanzar con criterio.
  7. No pierdas el humor. Frente a todo mal, hay una vacuna maravillosa: el buen humor. Sin quitarle seriedad al asunto, es esencial que sigamos siendo como somos, reír y hacer reír.
  8. Vida social sí, pero online. Tómate un vino con tus amigos o familiares por videoconferencia, propón planes culturales online (muchos de ellos ahora gratuitos), recita, monta conciertos, crea eventos…
  9. Demuestra que se puede. Si eres uno de esos afortunados que puede teletrabajar, demuestra que el teletrabajo es una excelente opción no sólo para luchar contra el coronavirus sino para conciliar mejor. Trabajar con responsabilidad y reorganizando las prioridades de los proyectos con creatividad permitirá no frenar en seco la actividad y que la economía no se vea tan afectada.
  10. Información contrastada y calma. Este quizás sea el más sabio de los consejos. Está muy bien leer sobre el tema, pero ojo, sólo de fuentes realmente fiables. Aquí los medios tienen una gran responsabilidad, y tú también si tienes canales en redes sociales. Asegúrate de que las informaciones son fiables antes de reenviar ese documento que alarma más que ayuda. Y no caigas en la demagogia ni en el racismo. No es momento de echar la culpa a ninguna nación o partido político. Es el momento de la unidad y de actuar con conciencia.

En conclusión, pensemos como especie. Sólo así conseguiremos que esto sea un mal sueño pronto y podamos seguir avanzando como sociedad, e incluso salir fortalecidos. Vivimos un momento histórico. Demostremos que estamos a la altura de las circunstancias, y si es posible, aprendamos. Esta amenaza no es la única que enfrentamos. También la escasez de agua y recursos, el cambio climático o la contaminación atmosférica son amenazas reales que igualmente debemos enfrentar como especie. Y lo haremos.

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