Conscientes de la importancia de educar en el consumo responsable, desde Amnistía Internacional-Asturias se diseñó un taller de una hora de duración destinado a promover un uso sostenible de las tecnologías, utilizando el informe de AI sobre la minería de cobalto de la República Democrática del Congo -RDC- (1) como punto de partida. El taller se planteó como un juego de rol entre una primera parte informativa y una reflexión y conclusiones finales.
Por un consumo responsable de tecnología

Se comenzaba con una breve exposición del informe de AI e información sobre el mineral de cobalto, la localización geográfica de las minas y su uso en los aparatos electrónicos. En el juego de rol, las activistas de AI-Asturias se disfrazaban de milicianas de grupos armados y de capatazas corruptas, y las personas participantes en el taller hacían de niñas y niños mineros escarbando tierra para buscar rocas con cobalto (en realidad arena estéril y piedras de colores), bajo el hostigamiento de las vigilantes armadas con metralletas de juguete. Tras unos diez minutos de búsqueda y extracción de “cobalto”, se llevaban las piedras para su pesaje y retribución. La capataza se guardaba parte de las piedras para sí misma y regateaba el pago, de forma que algunos grupos se quedaban sin cobrar por su trabajo. En total esta parte duraba alrededor de 20 minutos. Tras el juego de rol, las activistas informaban sobre la cantidad de cobalto que hay en distintos aparatos electrónicos comparándola con la cantidad extraída en un día de trabajo por un niño o niña congolés. También se presentaban los precios de varios bienes y servicios de consumo en ciudades de la RDC, que son similares a los europeos, y las tasas de la educación primaria en ese país. La hora de taller se completaba reflexionando en conjunto sobre lo aprendido, animando al alumnado a intervenir y a expresar su opinión sobre el coste humano de sus teléfonos móviles, tablets y equipos electrónicos. Se planteaba la importancia del consumo responsable, interesándose por las empresas que emplean cobalto obtenido éticamente sin emplear trabajo infantil, poner en peligro la salud de las personas mineras ni perjudicar el medio ambiente.

El taller se puso en marcha en el curso 2018-2019 en centros de enseñanza públicos del Principado de Asturias. Un centro de Educación Primaria, dos Institutos de Educación Secundaria y cuatro Grados de la Universidad de Oviedo fueron los primeros en acogerlo. La experiencia fue presentada públicamente en la Feria de Innovación Educativa del Principado de Asturias, en el Teatro Campoamor de Oviedo. En total, el taller fue presentado a unas 400 personas, entre el público de la Feria de Innovación Educativa y los centros educativos. Los resultados del taller en términos de concienciación sobre el consumo responsable se reflejaron en una disminución significativa del número de respuestas positivas a la pregunta “¿Quieres cambiar de móvil este año?” entre el principio y el final de la actividad, así como en una iniciativa del Colegio Público de Riosa de escribir a empresas de tecnología electrónica para preguntarles sobre el origen del cobalto empleado en sus baterías. También se depositaron numerosos móviles para reciclaje en cajas proporcionadas al respecto por las activistas de AI.

El taller permitió reflexionar en el ámbito educativo sobre quiénes son responsables en último término de una situación intolerable en las minas de la RDC, que incluyen trabajo infantil y múltiples violaciones a los Derechos Humanos. Parafraseando a los estudiantes: “Todo esto se pararía si las empresas chinas no compraran el cobalto a la RDC”; “Los fabricantes de móviles deberían informarse antes de comprar el cobalto”. Estas ideas inciden sobre la importancia de replantearse las estrategias empresariales añadiendo la responsabilidad corporativa sobre la sostenibilidad y el respeto a los derechos humanos. Parece obvio que los compradores directos, como la empresa Huayou Cobalt, juegan un papel central: si exigen una conducta ética en las minas como condición obligatoria para comprar el cobalto, los productores en RDC se ajustarán a sus exigencias. Pero esta empresa es sólo el primer intermediario en la cadena. El resto de empresas puede presionar a Huayou Cobalt en este sentido para que demuestre que el cobalto se ha obtenido sin vulneración de DDHH – incluyendo los medioambientales. Animamos a las compañías que usan cobalto en sus dispositivos electrónicos a que se adelanten a cumplir las sugerencias de AI, las recomendaciones de la OCDE y las próximas normativas europeas. Sus iniciativas de transparencia y responsabilidad ética serán recompensadas por los consumidores responsables, y por la certeza de que sus ventas no se han apoyado en la vulneración de los derechos elementales de los niños y niñas de África.

Referencias

  • Amnesty International. 2016. “This is what we die for”. Human right abuses in the Democratic Republic of the Congo power the global trade of cobalt. Amnesty International ©, Index: AFR 62/3183/2016, London.

Autoras: Laura Caneiro Oliveira, Pilar Cartón Álvarez, Micaela Domínguez González, Diana García Fernández, Eva García Vázquez

Amnistía Internacional de Asturias

Este artículo refleja las opiniones de las autoras y no es una comunicación oficial de Amnistía Internacional

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