Acabo de leer en Tendencias21 el artículo  Una inteligencia colectiva regula los comportamientos, divulgación del publicado  en PNAS. En esencia, explica que los animales que viven en grupos procesan la información no solo en sus respectivos cerebros, sino también en la red social o conexiones invisibles que mantienen entre ellos.
Codificar la inteligencia

El autor principal de esta investigación, Iain Couzin del  Instituto Max Planck de Comportamiento Animal en Constanza, explica que los animales, cuando actúan en grupo, crean como una red social invisible que procura las interacciones entre ellos.

La plasticidad conductual es un fenómeno conocido hace ya algún tiempo, mediante el cual el cerebro se adapta a la realidad del entorno  favoreciendo así los comportamientos más idóneos e incluso la generación de nuevas neuronas. 

Lo novedoso de este estudio radica en que acaba de demostrar que la inteligencia también puede codificarse de forma colectiva, y parece ser que la capacidad de respuesta de los grupos provoca cambios en la sensibilidad de los individuos y cambios en las conexiones entre ellos.

Ello es especialmente importante para nosotros en estos momentos en los que la humanidad debería reaccionar "todos a una" para revertir la emergencia climática que nos amenaza con destruir nuestros ecosistemas y empeorar - o destruir - nuestro modus vivendi conseguido después de tantos años de esfuerzos personales y colectivos.

Por eso es vital que los científicos, personas relevantes de nuestra sociedad y ciudadanos concienciados en  general asuman - asumamos - que todos nuestros comportamientos y nuestras reflexiones actúan como polinizadores transformando de este modo la realidad social que vivimos. 

Polinizar está siendo, pues, una tarea urgente y una responsabilidad personal y social. Cuando sembramos buenas ideas sobre respeto al medio ambiente y a la sociedad estamos propiciando que otras personas capten el mensaje y procedan en consecuencia (provocando cambios en la sensibilidad de los individuos y cambios en las conexiones entre ellos).   

Como dice Humberto Maturana, las ideas no están flotando libres en el éter, son siempre visiones o abstracciones del vivir hechas por una persona individual aunque muchos digan después: “era evidente”.

Si conseguimos que muchas personas digan "era evidente" después de conocer nuestros comportamientos y nuestras reflexiones,  estaremos colaborando proactivamente en esta ingente tarea que nos espera a todos nosotros en nuestros diferentes roles personales y profesionales. ¿Qué está en tu mano hacer al respecto?

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