Hace algunos años tuve la suerte de viajar, invitado por fundación AVINA a algunos foros empresarios, siendo uno de ellos el encuentro ETHOS en Brasil. De modo casi sistemático, en cada charla, en cada exposición que escuchaba atentamente, aparecía en mi mente y en mi corazón don Alfredo Policarpo Calvó a quien quiero rendir un pequeño homenaje dedicándole unas líneas en la introducción de este escrito
 Creemos que la RSE es el CAMBIO, siendo que es un
Alfredo Policarpo Calvó – 1909 / 1980

Alfredo Policarpo Calvó fue un almacenero, en su adolescencia solía casi como un juego ganarse unas monedas para sus extras lustrando zapatos, trabajó de adolescente como empleado en un almacén hasta que supo independizarse logrando tener en su adultez un  gran almacén de rubros generales con las secciones de semillería, perfumería, bazar, fiambrería, ventas  al “por mayor”  y al “por menor”. Su esposa María Esther García lo ayudaba en la parte administrativa y otros menesteres, juntos tuvieron siete hijos y trece nietos algunos de los cuales jugábamos junto a más amigos invitados  a la hora de la siesta en el almacén.

Corríamos las góndolas y cada nieto tenía su negocio, había de distintos rubros, algunos eran solo proveedores y otros eran clientes, imprimíamos los billetes en papel de estraza o papel de almacenero  con dibujos, garabatos y sellos. La consigna casi diaria del Abuelo para evitar las peleas y los gritos  mientras el disfrutaba de su descanso era la siguiente:
“Los negocios se cierran mirándose a los ojos.”

En la mirada del otro se reconoce  si el negocio es bueno para ambas partes….si las miradas no sintonizan el negocio no sirve y no se cierra. De este modo nos fuimos acostumbrando a detenernos fracciones de segundos en la mirada del otro y negociábamos sin demasiadas peleas intentando aproximarnos a un precio justo…

Visión que se contrapone con el paradigma de que hago un buen negocio cuando vendo algo muy caro o bien cuando compro algo a muy bajo precio.
Hoy se habla de buscar modelos de negocios win win o negocios ganar ganar.

Don Alfredo, Compartía debates junto a sus empleados en épocas electorales. No solo promovía el dialogo y los debates abriendo la posibilidad de opinar desde diferentes ideas políticas sino  que también dedicaba sus horas aconsejando que si bien podían recibir los colchones y los bolsones con alimentos de parte de los políticos, ellos eran libres de votar a quien ellos quisieran en el cuarto oscuro. Los aleccionaba para que no se dejaran comprar la voluntad.
Hoy, sería una acción de Promoción de Ciudadanía.

Contaba con un instructivo que indicaba claramente que la pava se llenaba solo con la cantidad de agua necesaria y la hornalla se encendía una vez que la pava estaba sobre ella y no antes para no gastar gas innecesariamente.
Hoy,  esto estaría encuadrado en una acción para el  cuidado de  los recursos naturales.

Su negocio estaba ubicado a mitad de cuadra sobre calle Gorriti donde había dos kioscos, uno en cada esquina. El primero, abarrotado de golosinas sobre calle Alvear y el segundo con muy poca variedad sobre calle Belgrano. Los nietos debíamos comprar en el que menos golosinas tenia por que el dueño era un hombre de bien, tenía seis hijos para alimentar, era un padre responsable, participaba activamente del movimiento familiar cristiano y de la cooperadora de la escuela. El otro kiosquero evolucionaba más rápido por que vendía alcohol a menores y comercializaba hojas de coca en una época en que aún estaba prohibida su venta para el consumo personal.
Los actos de consumo no son meramente económicos, en nuestra compra también construimos comunidad.
Hoy  hablamos de consumo consciente o de consumir con sentido.

A comienzo de año, al pagar la Ayuda Escolar obligatoria, él hacía entrega del calendario de vacunas ya que consideraba que si el hijo de un empleado se enfermaba también era su problema. Hoy sería una acción de RSE interna  en la dimensión de la salud

Junto a otro almacenero, su competencia, supieron hacer en algunas oportunidades compras en conjunto de un vagón de harina, luego repartían esta compra y de este modo conseguían ambos una mejora de precios. Él comparaba esta acción con la de los artesanos inteligentes, esos que cuando tienen la feria cerrada se juntan a compartir las técnicas, a compartir sus habilidades para mejorar los productos y cuando tienen la feria abierta compiten sanamente para vender.
Este es un claro ejemplo de colaboración y competencia.         

Su almacén estaba a media cuadra de la estación central de ferrocarriles, zona donde se veía  a niños y preadolescentes  que se acercaban pidiendo los recortes de mortadela, algún paquete de fideos que llegó muy roto e incluso una lata de manteca salada próxima a vencerse. Alfredo siempre que podía hacia sus actos de donación o filantropía. Sin embargo, en ocasiones daba un paso más. Establecía diálogos involucrándose con ellos y a algunos  les enseñaba el oficio de “lustra botas”  haciéndole entrega  de un primer cajón que mandaba a hacer con la madera de los viejos cajones de reparto y se los entregaba con el mejor surtido de pomadas, cepillos, franelas y demás para que se largaran a la calle a trabajar y dejaran de pedir. A medida que avanzaban les vendía los insumos a precio diferenciado pero ya no se los regalaba. Aquí el mejor ejemplo para comprender la diferencia entre filantropía e inversión social.

Ya ciego por el avance de una diabetes, el Abuelo se auto incluyo en su negocio y continuaba trabajando mientras delegaba el mando a uno de sus hijos. El mejor puesto que encontró fue el de la caja. Totalmente ciego comenzó a aprender a diferenciar un billete del otro, al principio consultándoles a sus clientes “con cuanto” le estaban pagando, colocaba el billete en el casillero y hacía entrega del vuelto. Él, confiaba plenamente en  que si un cliente le decía que el billete era de diez mil pesos, así era.
Hoy hablamos del trabajo inclusivo.

En este caso también recuerdo su enseñanza sobre la confianza, “Los niños confían ciegos en sus padres, de adulto se construye la confianza en base a hechos” esto se logra en la medida que construimos un vínculo con el otro…. Él claramente había construido vínculos de confianza con sus clientes ya que nadie lo engañaba dándole un billete por otro.

Podríamos decir que el abuelo Alfredo  fue un comerciante socialmente responsable en su época…que se involucraba con todos sus públicos

Hoy las sociedades son mucho más complejas y dinámicas, los cambios son cada vez más vertiginosos. Hoy no podemos comprar y vender mirándonos a los ojos, en esa época no existían las tiendas on line ni las transferencias electrónicas…  el abuelo sostuvo su almacén en el tiempo hasta la llegada de los primeros supermercados y no tuvo ya la reacción ni la fuerza para transformar rápidamente su almacén a lo que se venía…

Las empresas, mientras más chicas, más sensibles son a los cambios del entorno, a las nuevas reglas de juego de la sociedad y tienen que desarrollar una gran capacidad de cambio.

Antes era un valor el “sostener lo logrado en el tiempo”, hoy es un valor poder modificar rápidamente el rumbo de una empresa, así hablamos de la entropía de las organizaciones empresariales.

Entre tantos cambios en la sociedad, podemos pensar no solo en el cambio de valores, sino que también hay cambios de hábitos, de paradigmas y nuevas tomas de conciencia.

 

La erosión delos  valores

Fuimos erosionando nuestros valores dejando de lado aquellos que no nos son tan funcionales y  enalteciendo otros diferentes.

El valor de la palabra al hacer los negocios, si bien es relevante, no es tan funcional  en un mundo donde todo queda registrado, filmado o grabado.

Algunos valores que remarcaba Don Alfredo  eran la confianza,  el trabajo vinculado al esfuerzo, el sostener lo logrado en el tiempo con esfuerzo, la importancia de la familia, el amor eterno a cualquier precio, mantener la virginidad y castidad hasta el matrimonio, el saber dar tiempo al tiempo, el dejar descendencia, la importancia del primogénito, del hijo varón, el sostener la buen imagen del apellido, “no solo hay que ser honesto, sino que también hay que parecer honesto” ,decía…

En una aparente involución fuimos erosionando de la mano de un mundo globalizado  al individualismo, la búsqueda de la libertad por sobre la felicidad, con el surgimiento de la tecnología y el confort buscamos el trabajo con menor esfuerzo, el tener para ser, la especulación, la juventud eterna, el estar estéticamente bello a cualquier precio, el tener que responder a un modelo único de belleza para tener buena presencia, el  uniformarse, vestir con marca, maximizar el tiempo, el amor finito, el sexo con libertad, el creer que quien llega con más dinero al final de su vida gana.

Lejos de pensar que todo tiempo pasado fue mejor…de pensar que la sociedad perdió sus valores esenciales, generamos una tensión para pasar de un punto a un nuevo estadio que también será transitorio..

Así fue que nos redefinimos comprendiendo que no hay un modelo único de familia, buscamos el sexo seguro y con afecto, pasamos a concientizar sobre acciones discriminatorias, sexistas, al enaltecer como un valor fundamental  la defensa de los derechos humanos, Comenzamos a imaginar sociedades más justas. Hoy el desafío de la gestión con valores radica en redefinir  viejos valores como así también enaltecer otros nuevos  que la sociedad necesita para mitigar su sufrimiento y preservar las futuras generaciones. Es  así que hablamos en las empresas de, diversidad, participación ciudadana, democracia, transparencia, tener menos para ser mas, equidad de géneros, inclusión, flexibilidad, el competir cooperando, la inclusión en su más amplio sentido. Modelos de éxito como Bill Gates, Steve Jobs entre tantos, dejan testimonio de que acumular fortuna no hace a  la búsqueda de la felicidad como así tampoco el sentirse plenamente realizado como persona, continuaron su búsqueda por otro lado. Se está cambiando profundamente el paradigma de éxito.

 

Los cambios de hábitos.

Podemos pensar en cambios simples de hábitos como ser la lectura. Hemos pasado de lecturas profundas, del intentar llegar a las bases, leer desde arriba hacia abajo de izquierda a derecha, al hacer lecturas en simultaneo con otras tareas, de modo superficial, leemos en diagonal, muchas veces en lugar de leer, escaneamos, perseguimos más la cantidad de lectura que la calidad. Al escribir necesitamos de menos esfuerzos, con copiar y pegar avanzamos más rápido. Podemos ir directo a la información buscada. Google, Wikipedia están siempre para darnos la información necesaria al instante. Aunque pareciera que no disponemos de tiempo para leer un libro de principio al final, Leemos y escribimos mucho más que antes, miles de carteles y mensajes nos invaden por día, hoy estamos sobre estimulados  de información que recibimos a diario en formato de texto, en imágenes, no redactamos cartas pero nos comunicamos en forma escrita constantemente simplificando cada vez más los textos a fin de poder gestionar la cantidad de información que manejamos. Expresamos nuestra emoción a través de un emoticón.

Del tiempo lineal pasamos al tiempo simultáneo, hacemos muchas cosas en un mismo tiempo.

Pasamos de un pensamiento lineal. Compro, lo uso y lo tiro. A un pensamiento cíclico donde los residuos continúan su vida rehusándolos o reciclándolos. Estamos pasando de una economía que genera basura a una que utiliza la basura como materia prima.

Podemos detenernos en muchos cambios, pero el que más nos importa es el de nuestros hábitos de consumo. Si bien aún hay mucho que hablar sobre los derechos,  hemos avanzado de defender los derechos de consumidor a debatir y difundir el concepto de consumo consciente, tema al que dedicaremos algunas líneas más adelante ya que a las empresas  nos atañe de modo muy especial el saber que están pensando y decidiendo los consumidores.  Por otro lado también las empresas están profundizando y modificando sus hábitos a la hora de consumir tanto sus insumos como su materia prima.

 

Algunos cambios de paradigmas en la sociedad:

Si comenzamos con lo aparentemente superficial que es la moda y la belleza podemos observar  algunos cambios al respecto:

Estamos dejando atrás un modelo único de belleza (90,60, 90) para pensar en nuevos paradigmas de belleza. El estar estéticamente bello a cualquier precio, de tener como modelo a seguir a mujeres  incluso sin cuerpo (anoréxicas), a personas rubias, de ojos claros, con musculatura marcada a base de horas de sacrificio en los gimnasios y consumos de anabólicos

Del hacer actividades físicas que liberan y evaden, con música a elevado volumen, luces de colores bajo el slogan “Mente sana in corpore sano”. Hoy estamos  pasando a vincular el paradigma de belleza  al de tener un cuerpo saludable, móvil, flexible, al ser auténticos, a la buena onda o buena vibra, a la actitud, la impronta, hoy lo diverso es bello. Cada vez hay más actividades físicas que conectan con el interior de cada uno, con la naturaleza. Hablamos del equilibrio entre lo físico, psíquico y espiritual. En las empresas se valoran otros aspectos para definir que es la “buena presencia”.

En el campo de la moda, tenemos al jean como prenda emblemática de la revolución industrial  donde la marca es lo que importa. La producción serial y el consumo máximo. La estética de la moda se orientó a la gente joven donde niños,  niñas y adultos mayores se visten como jóvenes. La moda regula las relaciones sociales, apropiándose de la lógica de la distinción social. Imponiendo la juventud eterna como un valor, es mejor ser joven que niño adolescente o adulto. Todos quieren lucir jóvenes.

Hoy los nuevos diseños están al servicio del más diverso, hay textiles térmicos, prendas con procesos para no transpirar, prendas con tecnologías incorporada, se valora cada vez más los diseños de autor. Los consumidores buscan prendas libres de mano de obra esclava, procesos textiles ecológicos.

En la dimensión de la salud sin restar merito a los  grandes avances científicos y los beneficios de la  tecnología bien aplicada a la medicina. Hemos fragmentado nuestro cuerpo. Siempre recuerdo la consulta al médico con mi padre dos días antes de que falleciera de un infarto masivo; el medico lo tranquilizaba diciéndole que su problema era circulatorio y no cardiológico… Salí de esta consulta preguntándome ¿Cómo puede separar lo cardiológico de lo circulatorio?

En la medicina mecanicista, se reemplaza un repuesto, como si se tratara de una pieza de un motor perdiendo la visión integral, se lograron así también los trasplantes que tantas vidas salvaron y salvaran. El paradigma es que alguien externo me cura, el paciente entrega el poder al médico. Los nacimientos se transforman en un acto médico, comienzan los nacimientos en serie, las cesáreas se planifican de acuerdo a la comodidad del médico, las mujeres son  sometidas a parir acostadas para comodidad del médico. Se reducen los índices de mortalidad en los partos, pero la mujer y el niño por nacer pasan a un segundo plano, transformándose el nacimiento en un hecho médico. El nacimiento ingresa al sistema de salud vinculado a la enfermedad.

Surgen las terapias integrativas, teniendo en cuenta la integración entre lo físico, psíquico y espiritual,  la nueva medicina germánica propuesta por Hammer. Una nueva mirada sobre lo sistémico, como por ejemplo  la técnica de constelaciones familiares propuesta por Bert Helinger que incluso tienen tanta aplicación en el mundo de las empresas. Entendemos que funcionamos y somos parte de un sistema. Cada vez se acepta más la homeopatía, las flores de Bach, El reiki, la digito puntura, la medicina tradicional china, etc. En un principio se las llamó alternativas a la medicina tradicional, luego pasaron a llamarse complementarias y actualmente se habla de terapias integrativas. Ponen el foco en el Ser, Integran lo físico, psíquico y espiritual. Lo uno y lo otro con sus beneficios y limitaciones. Desde el punto de vista de la medicina holística o terapias integrativas el paciente es quien debe realizar el trabajo para sanarse. Se comienza a hablar de sanación y no de cura. Lo emocional, más puntualmente, el trabajar sobre  la gestión de las emociones es lo importante.

El médico francés Michel Odent inicia una gran transformación social hablando del parto respetado, del parto humanizado, empoderando a la mujer. Él asevera que para transformar el mundo hay que tener “partos más amorosos”. Se cuestionan los casos de violencia obstétrica. Una cesárea innecesaria es considerada un caso de violencia obstétrica, como así también las intervenciones para acelerar los procesos naturales del parto en modo innecesario o el dejar innecesariamente  a un niño en incubadora privándolo de ese importante primer vínculo con la madre y/o el padre.

Pasemos a la danza. La Danza clásica donde solo bailan cuerpos privilegiados, diría que casi estandarizados, donde se respeta a rajatablas las estructuras y coreografías, las zapatillas de punta corresponden a mi entender a las ISO 9000 de las empresas, todo es uniforme, estandarizado, se respetan los procedimientos, el foco se pone en la productividad, la rentabilidad, la calidad.

Pasando por la danza moderna, llegamos a la danza contemporánea iniciada por Isadora Dunkan quien bailó por primera vez con ropa suelta y sin zapatillas de punta, la danza contemporánea incluye a todos, no importa el aspecto físico, incluso incluye a la discapacidad en la llamada Dance Ability donde personas en sillas de ruedas, sin piernas, sin brazos, pueden danzar en un espectáculo considerado “bello”. Surge el concepto de improvisación en danza, no hay una única manera de hacer las cosas. En las empresas surgen las ISO26000 que pone el foco en las personas, en lo ambiental. Tanto en la danza contemporánea como en las empresas se intenta que cada cual este habilitado a sacar lo mejor de sí para ponerlo en escena.

Si observamos el arte en general cada vez es más difícil  clasificar que es  teatro, danza, música y plástica, hoy hablamos simplemente de “artes escénicas”. ¡Todo se integra!

De la importancia de la obra original en los salones de élite, pasamos al arte digital con la posibilidad de muchos originales. El arte llega a todos, invaden las calles los murales, los grafittis, las intervenciones artísticas urbanas. Hay quienes afirman que estamos pasando de un mundo de los derechos de autor a un mundo sin copyright. Lejos de hablar de un plagio, el arte evoluciona porque nuevos artistas toman lo realizado en la historia de la humanidad y lo recrean.

Hemos fragmentado también en el mundo la educación en pública y privada. Hoy nos enfrentamos ante el desafío de encontrar un único modelo educativo. Recuerdo una disertación del Foro Ethos de Brasil donde alguien dijo a todos los empresarios que no era coherente aplicar criterios de Responsabilidad Social Empresaria y seguir enviando a nuestros hijos a la escuela privada. Proponían como acción de RSE enviar a los hijos a escuelas públicas incitando a dueños y gerentes de grandes empresas a involucrar horas de su tiempo participando en las cooperadoras escolares aportando justamente sus saberes en gestión, poner a disposición de las cooperadoras sus redes de contacto, para poder así mejorar la escuela pública.

En los negocios podemos ver algunos cambios  de paradigmas también

En el tipo de negocios bajo el modelo yo gano otros pierden estamos pasando a los negocios win win (gana gana).

El paradigma de progreso a cualquier precio se ha modificado drásticamente. Del avanzar, siempre avanzar, del maximizar las ganancias a toda costa a pensar el concepto de desarrollo sustentable.

Con el surgimiento de las multinacionales donde  el empleo se paga por horas, las grandes corporaciones que generan oportunidades para pocos.  Donde la marca de la empresa da estatus y pertenencia, la marca a la que pertenezco  visibiliza mi existencia. El empleo se paga por hora. El paradigma de que los negocios se hacen a puertas cerradas.

Estamos francamente pasando a nuevos modelos de negocios. Toman auge el cooperativismo, los negocios inclusivos, Comercio Justo, las empresas B, la  banca ética, se habla de  economías solidarias, inversión social, economías espirituales o consientes. En Argentina ya existe la primer sociedad anónima sin fines de lucro. Economías que utilizan la basura como materia prima. Las empresas buscan pagar por resultados,  pagan por talento y no por horas. Se tiende al autoempleo.  Mi talento me visibiliza y no la marca de la empresa a la que pertenezco, las personas prefieren trabajos más libres, cambian buscando mejores condiciones que no son necesariamente económicas.

 

La toma de conciencia

Lejos de habernos dado cuenta de que la tierra es redonda, estamos tomando conciencia de que habitamos en la misma casa, el planeta tierra. Los recursos son finitos, tanto los recursos naturales como los alimentos tienen un límite que vemos cada vez más cercano. Tenemos un serio problema de distribución de las riquezas y del alimento, mientras algunos tiramos comida a otros no les alcanza.

Dejamos de pensar que la tierra está en peligro, para tomar conciencia de  que la tierra es un Ser vivo que simplemente se manifiesta y quien está en peligro es la especie humana que habita sobre la tierra y no el planeta en sí mismo.

En lo económico estamos todos entrelazados, un cambio en la bolsa de estados unidos o de Japón, repercute en la economía de una familia argentina. La pobreza y la falta de empleo son problemas mundiales.

Las redes sociales permiten que cualquiera pueda iniciar o sumarse a una causa social. Los cambios pueden venir tanto desde los gobernantes como desde las bases de las sociedades unidas y organizadas.  Cualquier persona puede iniciar una causa y esta puede ser viralizada si hay varios que piensan lo mismo. Los gobernantes están más atentos y tienen nuevas herramientas para percibir hacia dónde quiere ir su pueblo. Está siendo más fácil que las políticas públicas sean realmente públicas y que un gobernante de turno no pueda cambiar drásticamente el rumbo que su sociedad está eligiendo seguir.

Luego de la aparición de WikiLeaks, una organización mediática internacional sin ánimos de lucro, que pública a través de su sitio web documentos anónimos y documentos filtrados con contenido sensible en materia de interés público, tomamos conciencia de que hoy todo queda grabado y registrado. El hacer consiente que todos nuestros actos pueden ser drásticamente expuestos, hace que regulemos nuestra conducta.

El fisco cada vez sabe más sobre nosotros y eso aporta a la mejora de nuestra conducta tributaria. Las empresas pagan mucho más impuestos de los que les gustaría pagar, pero no todo lo que deben pagar.

Estamos tomando conciencia de que todos somos uno. Como claro ejemplo podemos citar al del niño  Aylan Kurdy;  donde el mundo entero se conmovió al unísono ante la imagen de un niño Sirio que fue encontrado muerto en una playa de Turquía.

Estamos tomando conciencia de la vulnerabilidad. Antes eran vulnerables, solo los niños, los pobres, los ancianos. Hoy todos tenemos  vulnerabilidad política, ambiental, social, financiera e incluso física.

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