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En la última semana de 2011, y en todos los medios de comunicación aparecerieron, como es habitual, los resumenes con las noticias más relevantes del año. La RSC no puede ser menos. Además de mi frágil memoria he usado la base de datos de la sección de Responsabilidad Social Corporativa que alimento diariamiente en la agencia de noticias Servimedia.

Independientemente de las acciones e iniciativas que han llevado a cabo las empresas e instituciones, la actulidad de la sostenibilidad en 2011 ha venido marcada a nivel internacional por el empuje de lo que se ha denominado el informe integrado, en el plano europeo por la publicación de la Comunicación sobre RSC (LINK), y dentro de nuestras fronteras por los pasos que esta dando el Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (Cerse). Pero hagamos un repaso por lo que ha dado de sí este azharoso año de 2011.

 

Comenzamos el año con la celebración de la Cumbre de Davos, en los líderes del mundo debaten de distintos aspectos de la economía mundial incluida la responsabilidad social. Precisamente en dicho entorno el secretario general de la ONU, Bank Ki-moon, presentó el Global Compact LEAD. Esta nueva iniciativa esta formada por 54 empresas que se comprometen a trabajar en favor de la aplicación del Modelo de Liderazgo para la Sosteniblidad Corporativa. Este modelo es una completa hoja de ruta que incluye 50 medidas concretas que pueden adoptar las empresas para mejorar su sostenibilidad. (LINK)

El 27 de enero la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) presentó la especificación RSC10 con la que las con la que las organizaciones pueden certificar los sistemas de gestión de responsabilidad social que están desarrollando.

El documento establece requisitos para definir, implantar, mantener y mejorar un sistema de gestión de responsabilidad social con el fin de lograr la satisfacción de los grupos de interés y el cumplimiento de las políticas de RSC. (LINK)

El Instituto Aspen España fue presentado a mediados del mes de marzo, cuando su patronato celebró su primera reunión y en la que se fijaron como objetivos las bases de funcionamiento de la Fundación Aspen Institute España. En dicho acto estuvieron, bajo la presidencia de Javier Solana, César Alierta, Francisco González, José Manuel Entrecanales, Ignacio Sánchez Galán, Juan María Nin y José María Segovia.

Esta entidad tiene como objetivo promover el ejercicio de la responsabilidad social y la reflexión en torno a los principios que definen una sociedad abierta, además de proporcionar un entorno neutral para el debate de asuntos de interés general. (LINK)

La eficiencia energética esta adquierendo una gran relevancia dentro de las compañías, y una muestra de ellos ha sido la puesta en marcha de la Plataforma para la Eficiencia Energética, que fue presentada a mediados de marzo, y en la que figuran entidades como Endesa, Cepsa, Philips Ibérica, Renfe, Sol Meliá, Telefónica, Toyota España y Unibail Rodamco España.

Entre sus objetivos figura promover actividades conjuntas orientadas hacia el fomento de la eficiencia energética, el ahorro energético y la reducción de la huella de carbono. Dentro del acuerdo las empresas firmantes se comprometen a conseguir internamente ahorros energéticos y entre sus clientes a lo largo de los próximos años, así como a reducir y compensar las emisiones de CO2 al medio ambiente.  (LINK)

A comienzos del mes de marzo el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba la Ley de Economía Sostenible. Esta norma inlcuía importantes novedades en la promoción de la responsabilidad social corporativa entre el sector público español así entre las compañías privadas, así como importantes reformas en lo referente al gobierno corporativo de las entidades cotizadas y de las cajas de ahorro.

De acuerdo con esta ley las sociedades mercantiles estatales y las entidades públicas empresariales de la Administración General del Estado tienen un año de plazo para elaborar planes estratégicos de responsabilidad social, así como memorias de RSC.

En cuanto a las empresas privadas de más de 1.000 trabajadores, tendrán que comunicar su memoria de sostenibilidad, basada en los indicadores y estándares internacionales, al Consejo Estatal de Responsabilidad Social de las Empresas (Cerse), en la que se hará constar si esta verificada o no, y en este caso se deberán explicar los motivos.

Para fomentar la implantación de estrategia de RSC, el Gobierno pondrá a disposición de las empresas un conjunto de características e indicadores para su autoevaluación en materia de responsabilidad social, así como modelos o referencias de reporte, “todo ello de acuerdo con los estándares internacionales en la materia”. (LINK)

Hemos hablado del Cerse que la pasada primavera los cinco primeros grupos de trabajo acabaron sus documentos y fueron publicados dentro de la web del Ministerio de Trabajo. En el mes de mayo se pusieron en marcha otros tres nuevos grupos. El primero tenía que abordar la “promoción de la responsabilidad social y el desarrollo del artículo 29 de la Ley de Economía Sostenible”; un segundo grupo de vocales han trabajado en la elaboración de un documento sobre la gestión y el funcionamiento del Cerse; y por  un tercer grupo ha centrado sus esfuerzos en la inversión socialmente responsable y los fondos de pensiones de empleados. (LINK)

Por su parte las autonomías también van dando sus pasos. Así en Extremadura, de acuerdo con su Ley sobre RSE, se ha comenzado a desarrollar una herramienta para que las empresas se autoevalúen en materia de responsabilidad social (LINK). Por su parte Navarra ha presentado su sello InnovaRSE (LINK), y en Murcia se ha creado una Comisión Interpardamental para impulsar estas materias en la Administración autonómica, desarrollando funciones de coordinación, propuesta, asesoramiento y seguimiento en esta materia en el ámbito regional. (LINK)

Además, este año ha sido el del pistoletazo de salida para la actualización de sus estandares e indicadores, como paso previo de la nueva versión G4. La norma G4 debe también mejorar el contenido de las actuales guías G3 y G3.1 existentes, fortaleciendo definiciones técnicas y claridad, de manera que ayude a quienes elaboran los informes de responsabilidad social y a los grupos de interés que usan este tipo de documentos. (LINK)

Dos interesantes iniciativas han visto la luz. En España, y con vista a un crecimiento y presencia internacional, ha nacido Corporate Excellence- Centre for Reputation Leadership, y que en un  principio agrupa a quince empresas españolas, que acumulan un valor bursátil de 250 mil millones de euros con el fin de promover la gestión de los intangibles como valor estratégico de las empresas e impulsar la reputación y recuperar la confianza. Las empresas fundadoras de este “think tank” son Banco Santander, Telefónica, BBVA, Repsol, Iberdrola y la Caixa, a las que se han unido Adif, Agbar, Bankinter, Correos, Danone, El Corte Inglés, Gas Natural Fenosa, Meliá Hotels International y Renfe. (LINK)

A nivel  internacional un grupo de empresas textiles, ONG, entidades gubernamentales y compañías de distribución han puesto en marcha la Coalición del Textil Sostenible, para reducir los impactos sociales y medioambientales del sector. Entre los integrantes figuran entidades como Nike, Adidas, Gap, H&M, Universidad de Duke, Environmental Defense Fund, Levi Strauss, Walmart, Timberland y la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos. (LINK)

En la plataforma Spainsif, que trata de promover la inversión socialmente responsable en España, se ha producido un relevo en su presidencia. Inés García-Pintos, jefa de Relaciones Internacionales y RSC de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (Ceca), ha sido elegida presidenta en sustitución de Toni Ballabriga, director de RC de BBVA. Esta elección enmarcó dentro del proceso de renovación bienal de los cargos directivos de la asociación. (LINK)

Y hablando de la ISR. A propuesta de CiU se incluyó en la Ley sobre actualización y adecuación del Sistema de Seguridad Social una enmienda por la que los fondos de pensiones de empleo deberán informar sobre si tienen en consideración riesgos extrafinancieros (éticos, sociales, medioambientales) en su política de inversión. Una reivindicación histórica del sector con la que se espera se incremente el número de fondos que apliquen este tipo de criterios. (LINK)

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