La Fundación desde hace unos años dicidió dar el salto de localización, para no solo estar vinculado a su lugar de origen en Santander (Cantabria), sino que decide “saltar” para que su repercusión y su acción sea a nivel nacional e incluso, a nivel internacional y por eso crea una sede en Madrid.
El objetivo fundamental en Madrid es, además de dar cobertura y apoyo a esas áreas a las que antes me refería, crear dos escenarios nuevos. Un escenario es el Observatorio de Tendencias, donde la Fundación lo que quiere es hacer de faro, hacer de lugar de encuentro, de generador de ideas que vayan marcando a nivel social diferentes áreas de trabajo. La otra área importante es el Centro de Desarrollo del Talento, donde estamos desarrollando proyectos que tienen mucho que ver con la detección del talento, con la apuesta de valor de talento, pero un talento creador, es decir, un talento capaz de generar desarrollo en las diferentes acciones.
¿Cómo se retiene el talento en estos momentos de crisis, en el que mucho talento se está yendo fuera del país?
Es verdad que la fuga de talento es un problema para un país y la gran preocupación es el saber por qué hay esa fuga de talento. Desde la Fundación entendemos que el talento, allá donde esté, hay que ponerlo en valor porque seguramente va a generar desarrollo y actividad y esa actividad de una manera u otra en este mundo globalizado en el que nos encontramos, va a tener repercusión. Es verdad que a nivel nacional queremos que el talento se construya aquí, porque seremos los primeros favorecidos de ese talento, y en este sentido la Fundación ha puesto en marcha unos de sus programas llamado “Talento Solidario”. El programa persigue por un lado, localizar y poner en valor el talento “actualmente desaprovechado” de profesionales cualificados y que por circunstancias coyunturales, como es la actual situación de crisis económica, se encuentran fuera del mercado de trabajo, y por otro inyectar ese talento en el Tercer Sector, un sector que tiene una enorme importancia económica y sobre todo social y que tiene una gran oportunidad de profesionalización por delante.
¿Cómo es el proceso de detección de personas con talento?
La Fundación Botín financia proyectos sostenibles y se desarrolla a través de convocatorias para las organizaciones que quieran presentar un proyecto novedoso, sostenible y que necesiten contratar a un profesional para poder desarrollarlo. Los proyectos seleccionados son publicados en la web de la Fundación Botín durante un plazo determinado y los profesionales que lo deseen, aplican al proyecto que sea de su interés. La labor de la Fundación Botín consiste en seleccionar los mejores proyectos y los mejores profesionales para poder desarrollarlos y financiar a la organización el 100% del coste de la contratación de dicho profesional durante el plazo de un año con posibilidad de prórroga a dos.
Los informes PISA cada vez puntúan peor la educación en España. Desde su punto vista ¿considera que se debería hacer un tipo de reforma social que permita convertir a la educación en una prioridad para el país?
La educación como elemento fundamental para cualquier Estado exige de una unidad de acción. En este sentido, las fuerzas sociales debemos caminar en una misma dirección, en la de apoyar fundamentalmente a la educación. Desde Fundación Botín el área de Educación está trabajando en un proyecto que trata de reducir el fracaso escolar a través de un programa de educación responsable en la que se trabaja desde la inteligencia emocional y la responsabilidad en el compromiso, y en la que estamos obteniendo resultados realmente importantes.
La inversión que realiza un país en la educación es una inversión que tiene solo una desventaja y es que no se recoge en cuatro años, es decir, se recoge a largo plazo y por eso muchas veces no se hace el hincapié que se debiera. Pero las instituciones que sí queremos y que tenemos además la responsabilidad de pensar a largo plazo, debemos apostar seriamente por apoyar este sector.
¿En qué consiste esta iniciativa de educación responsable?
El área de educación de la Fundación ha comenzado un plan piloto pionero en Cantabria, trabajando con más de 100 colegios, que ha durado cuatro años y donde los resultados presentados hace un mes han sido verdaderamente significativos en la mejora de los niveles educativos. Tenemos expectativa de extender esta iniciativa poco a poco en toda España.
¿Qué tipo de entidades colaboraran con la Fundación Botín?
Desde la Fundación estamos abiertos a la participación de todo tipo de entidades que quieran construir con nosotros. De hecho en algunas áreas, como por ejemplo con el área de ciencia trabajamos con los mejores centros de investigación en España, sobre todo en el campo de la biomedicina, y digo los mejores allá donde estén, es decir, centros valencianos, andaluces, catalanes, entre otros. Buscamos trabajar con quienes compartan nuestro mismo ideal y quieran que andemos juntos.
¿Cuenta la Fundación con algún programa que esté relacionado con la mujer y el talento?
El talento no entiende de género; pero a su vez hay que apoyar a aquellos sectores que tradicionalmente habrían podido estar menos favorecidos en la detección y el apoyo del talento.
¿Cuáles son ahora mismo las principales tendencias sociales?
Más que principales tendencias me gustaría hablar sobre el gran reto que tenemos hoy con las nuevas generaciones. El reto que tenemos hoy con las generaciones más jóvenes es aprender en el cambio constante, es decir, aprender a aprovechar las circunstancias tal y como se presentan. Nuestras sociedades son mucho más dinámicas y ese dinamismo a veces genera incertidumbres que hay que saber manejar.
Antes de la crisis, veníamos de una situación donde la base de estabilidad y de incertidumbre era mínima y de repente nos encontramos que entramos en colapso, porque nos sabemos que ocurrirá en los próximos años. Creo que todas estas épocas son excepcionales para salir reforzados, es verdad que lo hay que hacer es ayudar a quienes en estos momentos lo están pasando peor, pero desde el punto de vista del paradigma, del cambio del modelo social, yo creo que es un momento en el que es necesario aprender a vivir en la incertidumbre.