Diversidad, inclusión y equidad en las organizaciones

La importancia de ver modelos a seguir que comparten la propia identidad comienza a una edad temprana. A menudo, los sueños de las personas de lo que "quieren ser cuando sean mayores" requieren décadas de experiencias educativas y profesionales para alcanzarlos. Por eso es tan importante que los niños y niñas tengan modelos a seguir que se parezcan a ellos y ellas en los lugares a los que podrían aspirar. Los estudios han demostrado que las aspiraciones profesionales de los niños y las niñas están muy influidas por las personas que ven en sus vidas y en los medios de comunicación, y que estas aspiraciones varían según el género, la raza y el nivel socioeconómico.

Desde hace tiempo estudios que ahondan en la realidad de la empresa han puesto de manifiesto que la diversidad y la inclusión son ventajas competitivas que representa importantes oportunidades y beneficios para las empresas y la sociedad. Hoy es claro que los equipos diversos mejoran la productividad, son más creativos y tampoco es de extrañar que aprovechen las oportunidades de forma más proactiva. Para hacer esto posible, por un lado, las empresas deben atraer el mejor conocimiento y aptitudes con una oferta de igualdad de oportunidades a sus empleados y, al mismo tiempo, deben favorecer la convivencia de culturas diversas e inclusivas, donde cada uno se muestre tal y como es.

Hoy la velocidad de cambio es mucho mayor que nunca. Por un lado, una tecnología imparable que está ya trabajando en sistemas y soluciones que ni siquiera imaginamos que existen, pero que indudablemente pueden tener un impacto en la aparición y en la eliminación de barreras, en la generación, aumento o disminución de brechas sociales. No sorprende que estos aspectos relacionados con la inclusión aparezcan ya desde el principio de los diseños basados en IA. Dotar la inteligencia artificial de criterios inclusivos será una de las acciones más importantes en el futuro inmediato, y una responsabilidad de las empresas para generar un impacto positivo con los productos y servicios que ponen en el mercado.

Por otra parte, nos enfrentamos a una crisis sanitaria sin precedentes que configurará un mundo diferente, que desnudará de lo accesorio y que ofrecerá un nuevo entorno con nuevas oportunidades de innovar, mejorar y trabajar por impactar de una manera positiva en la sociedad. Si nos fijamos en la tecnología como factor de progreso y disrupción, creo que hay una idea clara y básica: no podemos permitirnos que nadie quede atrás en esta llamada cuarta revolución industrial. Las estimaciones de la OCDE apuntan a más de mil millones de empleos que sufrirán algún tipo de transformación debido al impacto de la tecnología, casi un tercio de todos los empleos en todo el mundo en la próxima década. Por su parte el Foro Económico mundial valora en 133 millones de nuevos empleos en las principales economías para satisfacer las demandas de la cuarta revolución industrial. En muchas compañías el 80% del valor de las empresas ya se explica por los intangibles. Reducir las desigualdades dentro de las organizaciones debe ser un reto que esté integrado en las conversaciones que tenemos con nuestros grupos de interés. Naturalmente, en plena 4ª revolución industrial no podemos dejar a nadie atrás y marcos como el que nos ofrece el ODS 10, reducción de las desigualdades, con independencia del perfil de la empresa, es una oportunidad única, para acceder a nuevos mercados, de tal forma que las compañías pueden asegurar la sostenibilidad de su cadena de valor y crear lazos más fuertes en las comunidades donde operan.

Es importante trabajar por igual diferentes conceptos asociados a este tema: diversidad, inclusión y equidad. Diversidad para aceptar y admitir las diferencias, inclusión para apostar por las diferencias y darle a cada una su lugar y equidad para asegurar la igualdad de oportunidades. En mi opinión, debemos hablar siempre de los tres conceptos ligados e igualmente trabajados, puesto que su integración es un elemento empresarial estratégico que está conectado con la capacidad de gestionar las diferencias individuales en un equipo de trabajo, promoviendo la diversidad de talentos, experiencias e identidades y posibilitando que cada profesional se sienta único, pero, al mismo tiempo, identificado con el grupo al que pertenece. La gestión efectiva, asignación de presupuesto y responsabilidades, medición del impacto y compromiso en el largo plazo con estos conceptos conducen a organizaciones más innovadoras, sostenibles en el tiempo y que caminan hacia un modelo de empresa que ve en las diferencias una oportunidad.

En SERES, hemos identificado en este proceso una pieza fundamental que es el efecto tractor de la Alta Dirección en el diseño de políticas, buenas prácticas y medidas que favorezcan entornos de trabajo con proyección de crecimiento personal y laboral. Contar con líderes responsables capaces de entender la diversidad como estrategia es una palanca necesaria para la transformación de las empresas hacia nuevos modelos. La experiencia nos dice que las empresas más diversas, son empresas más eficientes, más completas, en definitiva, de mayor excelencia, y más alineadas con los objetivos de sus grupos de interés. Queremos más empresas que abracen la diversidad, más innovadoras, comprometidas socialmente y que miren al largo plazo al tiempo que estimulan el cambio. Desde SERES trabajamos de la mano de las empresas, co-creando e impulsando propuestas orientadas a seguir construyendo una sociedad más fuerte, más sana y, por lo tanto, más sostenible en el tiempo. Fruto de esta colaboración desde hace años tenemos en marcha un equipo de trabajo, LabS Diversidad e Inclusión, con empresas desde el que abordamos estos retos atendiendo las distintas variables de la diversidad, traemos tendencias nacionales e internacionales, compartimos buenas prácticas, fomentamos el networking, establecemos dinámicas y metodología de medición para los KPIs vinculados a diversidad, inclusión y equidad.

Desafortunadamente, es difícil encontrar un modelo único para promover la diversidad, la inclusión y la equidad. Sin embargo, sí pueden existir palancas o condiciones que favorecen que afloren precisamente en las organizaciones como el empleo equitativo (como la igualdad salarial), el liderazgo participativo, el apoyo de la alta dirección para la diversidad y las prácticas de comunicación abierta, según un estudio de Boston Consulting Group.   

La diversidad (entendida en sentido amplio, como inclusiva y equitativa) es una oportunidad tangible con además potencial de crecimiento para las compañías. De hecho, está asociada a incrementos de hasta el 12,9% de los ingresos por innovación. La relación entre diversidad e innovación puede ser especialmente significativa para las empresas con operaciones e intereses en varios países. Esto tampoco es sorprendente, ya que las empresas globales están en una mejor posición para aprovechar y explotar la diversidad de impacto, si aprovechan la oportunidad de forma proactiva. 

Otro aspecto relevante bajo el prisma de la diversidad e igualdad es la importancia del “reskilling” en un entorno digitalizado y con brechas de diversidad e inclusión, es esencial adaptar medidas sociales y económicas para que hagan posible que personas y tecnología desarrollen todo su potencial. Del trabajo realizado entre SERES y Talengo, al que agradecemos su gran conocimiento y experiencia en este tema, existen algunas consideraciones relevantes acerca de la atracción de talento diverso, frenos y palancas existentes o KPIs necesarios para lograr una medición rigurosa dentro de las organizaciones.

Las empresas quieren avanzar, crear oportunidades de colaboración real ante los retos sociales, implementación de nuevos procesos de trabajo, mayor eficacia y sostenibilidad en los resultados, pero no es una tarea fácil.  Por ese motivo nos esforzamos en crear una espiral de excelencia positiva, que entre unos y otros consigamos aprender, explorar tendencias, descubrir nuevas maneras de hacer las cosas, y sobre todo mostrar casos de estrategia de valor compartido que originen valor tangible e impacto positivo para las empresas. En este sentido, apoyar y favorecer empresas y sociedades más diversas, inclusivas y equitativas es uno de nuestros objetivos principales como visión para conseguir un futuro donde podamos participar todos y todas, sin dejar a nadie atrás.

Lucila García, subdirectora general de la Fundación SERES.

 

 

Archivado en: