
El sector agroalimentario gana peso dentro de la estrategia de banca de empresas de BBVA. La entidad ha alcanzado una financiación de 16.000 millones de euros destinada al negocio agro al cierre del primer trimestre de 2026, lo que supone un crecimiento interanual del 10%. Paralelamente, la movilización sostenible asociada a este ámbito ascendió a 2.240 millones de euros, un 92% más que un año antes, según informa BBVA.
La evolución responde a una estrategia basada en la especialización sectorial, que combina conocimiento técnico, herramientas digitales, capacidades específicas de gestión del riesgo e integración de criterios de sostenibilidad para atender las necesidades de empresas de toda la cadena agroalimentaria. Este modelo ya se encuentra operativo en Argentina, México, España, Colombia, Uruguay, Perú y Venezuela.
Jaime Marín, responsable de Sostenibilidad y Sectorización de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA, destaca que el agro representa uno de los ejemplos más avanzados de la estrategia de especialización impulsada por la entidad. Según explica, el objetivo es ofrecer un asesoramiento más cercano y adaptado a las particularidades de cada industria, compartiendo conocimiento entre los distintos mercados donde opera el grupo.
La implantación internacional del modelo ha dado lugar a iniciativas específicas en función de las características de cada país.
En Argentina, BBVA ha financiado operaciones por valor de 616 millones de dólares durante las ferias Expoagro y Agroactiva, mientras que su cartera agro ha aumentado un 12% respecto al año anterior. Además, la entidad ha desarrollado Agro Advisor, una herramienta que combina inteligencia artificial y datos geoespaciales para ayudar a los gestores a conocer mejor la actividad agrícola de sus clientes, identificar cultivos y anticipar necesidades de financiación.
En México, la cartera agro creció un 19% interanual al cierre de marzo, consolidando la posición del banco en uno de los principales mercados del grupo.
En España, la estrategia de especialización se ha centrado, entre otros ámbitos, en el sector vitivinícola. BBVA identificó cerca de 3.700 empresas con potencial comercial, estableció relación con el 68% de ellas y convirtió el 15% de esas oportunidades en nuevas operaciones financieras.
En Colombia, la entidad puso en marcha la Línea Triangular Agro, una solución financiera diseñada para facilitar el acceso al crédito de empresas y productores, que ya ha generado más de 125 millones de euros de negocio incremental.
Mientras tanto, Uruguay ha desarrollado soluciones de Leasing Agro para financiar maquinaria y bienes de capital; Perú mantiene una estrategia orientada a combinar productividad, inclusión financiera y sostenibilidad; y Venezuela conserva una cuota de mercado del 22% gracias a una propuesta especializada para el sector.
El modelo de BBVA parte de la premisa de que las necesidades financieras varían según el tamaño de la empresa, el tipo de explotación y el país. Por ello, la entidad adapta sus soluciones a cooperativas, explotaciones familiares, empresas exportadoras o grandes industrias agroalimentarias.
Para ello, el banco incorpora equipos especializados, analítica avanzada y modelos específicos de gestión del riesgo que contemplan más de 250 actividades agroalimentarias, desde la producción de vino, aceite de oliva o soja hasta cultivos como el arándano o el cacahuete, así como sectores ganaderos y otras producciones.
Tal como explica BBVA, estos modelos permiten ajustar plazos, condiciones y criterios de análisis a los distintos ciclos productivos e incorporar variables relacionadas con el contexto climático, mejorando tanto la evaluación del riesgo como la capacidad de respuesta ante escenarios de mayor incertidumbre.
La transición hacia un modelo agroalimentario más sostenible constituye otro de los ejes de la estrategia de la entidad. Para ello, BBVA ha desarrollado herramientas que ayudan a identificar oportunidades de financiación vinculadas a aspectos como la biodiversidad, la adaptación al cambio climático o la incorporación de estándares de transición en las actividades agroalimentarias.
Como resultado, las operaciones sostenibles vinculadas al sector alcanzaron las 4.710 durante el periodo analizado, un 99% más que el año anterior, reforzando el papel de la sostenibilidad como elemento transversal de la actividad comercial y de la gestión del riesgo.
BBVA participará además en una nueva edición de Fruit Attraction, la feria internacional dedicada al sector de frutas y hortalizas que se celebrará en Madrid entre el 6 y el 8 de octubre.
Según la entidad, este encuentro servirá para intercambiar con empresas y clientes perspectivas sobre algunos de los principales desafíos que afronta el sector, como la volatilidad climática, el relevo generacional, el incremento de los costes de producción, la modernización de las explotaciones o la evolución de los acuerdos comerciales internacionales, junto con las oportunidades que ofrecen nuevos mercados y el desarrollo de variedades agrícolas más resilientes.