
Televisores, microondas, cafeteras, routers o consolas de videojuegos son algunos de los dispositivos que continúan utilizando electricidad incluso cuando aparentemente están apagados. Este fenómeno, conocido como “consumo fantasma” o consumo en stand by, puede parecer pequeño de forma individual, pero acumulado a lo largo del año representa un gasto significativo en muchos hogares europeos.
Según explica la Agencia Internacional de la Energía, los aparatos conectados permanentemente a la corriente pueden representar una parte relevante del consumo doméstico si no se gestionan adecuadamente. En un contexto marcado por las olas de calor, el aumento de la demanda energética y la necesidad de reducir emisiones, pequeños cambios cotidianos pueden marcar la diferencia.
Los aparatos que más consumen en modo espera
Televisores y pantallas inteligentes: Las Smart TV suelen mantenerse parcialmente activas para actualizaciones automáticas, conexión a internet o encendido rápido. Cuanto más grande y avanzada es la pantalla, mayor puede ser el gasto residual.
Consolas de videojuegos: Muchos modelos permanecen conectados para descargar actualizaciones o cargar mandos incluso cuando no se utilizan. El “modo reposo” puede consumir bastante más energía de la que muchas personas imaginan.
Routers y repetidores WiFi: Aunque son esenciales para la conectividad diaria, permanecen encendidos las 24 horas. En hogares donde no se necesita conexión nocturna, apagarlos durante algunas horas puede ayudar a reducir consumo y temperatura ambiental.
Microondas y cafeteras digitales: Los relojes, pantallas LED y funciones automáticas mantienen un gasto constante de electricidad.
Ordenadores y cargadores: Portátiles, monitores e incluso cargadores sin usar continúan consumiendo energía si permanecen enchufados.
Equipos de aire acondicionado: Antes del verano conviene revisar especialmente estos dispositivos. Muchos sistemas modernos siguen consumiendo electricidad en espera para mantener sensores, conexión WiFi o funciones inteligentes.
Cómo reducir el consumo eléctrico en casa antes del verano
El aumento de las temperaturas en Europa está elevando la demanda energética vinculada a la refrigeración doméstica. Según advierten organismos internacionales y expertos en energía, mejorar la eficiencia en los hogares será clave para afrontar los próximos veranos con menor impacto económico y ambiental.
Reducir el consumo fantasma no resolverá por sí solo la crisis climática, pero sí puede convertirse en una medida práctica para disminuir gastos, evitar desperdicios energéticos y avanzar hacia hábitos de consumo más responsables.