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Un seguimiento científico desarrollado durante cinco años por la Asociación Hombre y Territorio y Cruz Roja Española, con apoyo del Proyecto LIBERA, confirma la presencia de microplásticos en el 100% de los ecosistemas acuáticos muestreados en España, una evidencia que apunta a una contaminación persistente y generalizada en ríos y zonas costeras.
La contaminación invisible ya está en todos los ríos y playas de España

La contaminación por residuos plásticos se ha convertido en una de las amenazas ambientales más extendidas a escala global. Con el paso del tiempo, el abandono de residuos y su exposición al agua y a la radiación solar provocan que muchos plásticos se fragmenten en microplásticos, partículas de menos de cinco milímetros que se infiltran en los ecosistemas acuáticos y suponen un riesgo tanto para la biodiversidad como para la salud humana.

En este contexto, desde 2021 la Asociación Hombre y Territorio y Cruz Roja Española, en colaboración con el Proyecto LIBERA, impulsan la Red de Seguimiento de Microplásticos mediante ciencia ciudadana. Se trata de una iniciativa pionera en España que combina investigación científica y participación social para visibilizar una contaminación que a menudo pasa desapercibida.

Cinco años de datos y más de 600.000 litros de agua analizados

Durante este periodo, la Red ha llevado a cabo más de 200 jornadas de muestreo en 30 ríos y 22 playas de todo el país, filtrando un total de 600.000 litros de agua. La implicación de más de 600 personas voluntarias ha sido clave para construir una base de datos sin precedentes que arroja una conclusión contundente: el 100% de los entornos analizados contiene microplásticos, lo que confirma que esta forma de contaminación es persistente en los ecosistemas acuáticos españoles.

Según informa la Asociación Hombre y Territorio, estos resultados permiten observar la evolución del problema en el tiempo y refuerzan la necesidad de seguir monitorizando su impacto ambiental.

Una nueva herramienta para interpretar la contaminación invisible

El informe de este año incorpora por primera vez el Evaluador de Microplásticos en Ecosistemas Acuáticos (EMEA), una herramienta visual desarrollada por HyT que facilita la interpretación de los datos. Basado en más de 30 referencias científicas internacionales, el EMEA utiliza una escala de colores para indicar si la concentración de microplásticos en un punto concreto es baja, moderada o elevada en el momento del muestreo.

“Un resultado aislado no es concluyente, pero cuando se repite año tras año evidencia una presión constante sobre el ecosistema”, explican David León y Bárbara Conejero, responsables del informe y del desarrollo del EMEA. La herramienta, señalan, permite además comparar estudios, analizar tendencias y abrir nuevas líneas de investigación. Desde Cruz Roja Española destacan el papel central del voluntariado en el éxito del proyecto. Paloma García González, responsable del Proyecto LIBERA en la organización, subraya que sin la implicación de las más de 600 personas participantes no habría sido posible generar una base de datos tan sólida. “Cada jornada de muestreo contribuye a obtener evidencias científicas sobre un problema ambiental que también tiene implicaciones para la salud humana”, señala.

Fibras sintéticas: el residuo dominante

Los resultados del seguimiento muestran un patrón constante: más del 70% de los microplásticos detectados son fibras sintéticas, procedentes principalmente de tejidos y cuerdas. Les siguen los fragmentos, que representan alrededor del 20%, y en menor medida otras partículas como films o esferas. Esta distribución se repite año tras año, lo que pone de relieve una presión continuada sobre ríos y costas.

Para Beatriz Barajas, responsable institucional del Proyecto LIBERA en Ecoembes, los datos confirman que la contaminación por microplásticos no es un fenómeno puntual y refuerzan la urgencia de avanzar en políticas de prevención y reducción de residuos. En la misma línea, Miguel Muñoz, coordinador del proyecto en SEO/BirdLife, advierte de que esta “basuraleza” invisible sigue degradando el patrimonio natural y exige una respuesta decidida.

El muestreo se realiza dos veces al año, en primavera y otoño, siguiendo un protocolo común que garantiza la comparabilidad de los datos. Las muestras se analizan en el laboratorio de HyT y los resultados se comparten con las asambleas participantes.El informe completo está disponible en la web: https://hombreyterritorio.org/wp-content/uploads/2026/01/Informe-Cruz-Roja-RED-DE-MONITOREO-DE-MICROPLASTICOS.pdf.  Además, todos los datos están disponibles en MICRO, la plataforma digital de acceso libre creada por HyT que ya reúne 850 registros procedentes de 13 proyectos de distintas organizaciones, consolidándose como una herramienta clave para el estudio de los microplásticos en España.

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