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La energética logra rebajar un 21% su captación de agua dulce en zonas con estrés hídrico y refuerza su estrategia de economía circular con nuevos compromisos que abarcan toda su actividad global y los futuros proyectos de moléculas verdes.
Moeve supera su objetivo hídrico en España y eleva el listón

Moeve ha alcanzado con éxito uno de los hitos ambientales clave de su hoja de ruta: reducir el consumo de agua dulce en las áreas con mayor estrés hídrico en las que opera en España. En concreto, sus instalaciones de Palos de la Frontera (Huelva), San Roque (Cádiz) y Tenerife han logrado utilizar un 21% menos de agua dulce que en 2019, superando el objetivo inicial fijado en el 20%.

Según informa la propia compañía, este avance se traduce en la supresión de 3,3 millones de metros cúbicos de captación anual de agua dulce en 2025, una cantidad equivalente al volumen de unas 1.300 piscinas olímpicas. El resultado no solo cumple el compromiso adquirido, sino que mejora en un punto porcentual la meta prevista, reforzando el posicionamiento de Moeve en materia de gestión responsable del agua.

Tras cumplir su meta en España, Moeve ha decidido dar un paso más. De cara a 2028, la energética se propone reducir un 25% la captación anual de agua dulce, tomando como referencia el año 2019, pero ampliando el perímetro de actuación a todas sus operaciones a nivel internacional. El nuevo objetivo incluye sus plantas en España, Brasil, Canadá y China, así como los futuros centros industriales vinculados a las moléculas verdes, integrados en su estrategia Positive Motion.

El agua, eje central de la economía circular

“El agua es uno de los pilares fundamentales de nuestra estrategia de economía circular”, ha subrayado Mar Perrote, directora de Seguridad, Medioambiente y Calidad de Moeve. En palabras de la directiva, este hito está alineado con la ambición de la compañía de “aportar valor positivo a las comunidades en las que está presente”, no solo reduciendo su huella ambiental, sino también reintegrando residuos ajenos en los procesos productivos y avanzando hacia un modelo de negocio circular.

Junto al agua, la biodiversidad y la valorización de residuos completan los tres ejes de esta estrategia, que se apoya en inversiones específicas, mejoras de eficiencia operativa y campañas internas de concienciación.

Inversiones clave y gobernanza del agua

Entre las iniciativas que han permitido alcanzar estos resultados, Moeve destaca la nueva planta de reutilización de agua en San Roque y el proyecto de mejora de la planta de tratamiento de efluentes líquidos en La Rábida, que han optimizado el uso y la reutilización del recurso hídrico en sus procesos industriales.

Además, la compañía ha creado un Comité de Gestión del Agua, integrado por un equipo multidisciplinar y transversal, con el objetivo de impulsar la innovación y la excelencia en la gestión hídrica en todas sus operaciones.

El compromiso de Moeve con la economía circular y la gestión responsable del agua ha sido avalado por organismos independientes. En 2023, la energética se situó entre las primeras compañías en certificar su estrategia de economía circular a través de AENOR. Además, ha obtenido por sexto año consecutivo la calificación de Liderazgo (A-) en gestión del agua, posicionándose entre las mejores del sector a nivel global, según la evaluación de la agencia independiente CDP, que analizó a 62 empresas del ámbito energético. Con estos avances, Moeve consolida su apuesta por una transición industrial más sostenible y por una gestión del agua alineada con los desafíos climáticos y territoriales actuales.

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