
En Guatemala, la transición hacia un modelo energético más sostenible avanza de la mano de empresas que apuestan por la innovación y la infraestructura. Una de ellas es Conecta, responsable del transporte de electricidad a lo largo del país. Su gerente general, Juan Jacobo Rodríguez, habló con la directora de Diario Responsable, Almudena Díez, durante el Foro CentraRSE, sobre los desafíos y oportunidades que afronta el sector energético en el país.
Con más de 710 kilómetros de líneas eléctricas y 28 subestaciones en operación, Conecta cumple una función esencial: llevar la energía desde donde se produce hasta donde se necesita. Un papel, en palabras de Rodríguez, “bonito y desafiante”, que contribuye tanto a la competitividad nacional como a la sostenibilidad ambiental.
El directivo explicó que Guatemala avanza con fuerza en el uso de fuentes limpias —más del 60% de la energía del país procede de recursos renovables, como la hidráulica, la solar y la biomasa—, aunque persisten grandes brechas. Mientras el consumo crece a un ritmo superior al 5% anual desde los años noventa, la infraestructura de transporte apenas aumenta un 1,2% por año. “Esa diferencia genera una brecha que tenemos que cerrar para que el país siga avanzando en sostenibilidad”, señaló.
Rodríguez destacó también que la transición energética tiene un fuerte componente social. Más de la mitad de la energía que consumen los hogares proviene de la leña, una práctica con graves consecuencias ambientales y sanitarias. “Sustituir la leña por electricidad significa limitar la deforestación y ofrecer mejores condiciones de vida a las comunidades”, explicó.
El reto es grande: diez de los veintidós departamentos del país mantienen niveles de electrificación por debajo del 90%, por lo que la expansión de la red de transmisión será clave. Para lograrlo, Rodríguez insistió en la necesidad de “trabajar juntos: gobierno, sector privado y comunidades”, en un marco regulatorio estable y con procesos ambientales ágiles y transparentes.
En este contexto, las finanzas sostenibles y los bonos verdes se presentan como una herramienta fundamental para financiar nuevos proyectos de infraestructura. Pero, según el gerente de Conecta, la clave va más allá del capital: “En Guatemala, el reto no es solo técnico. También debemos fortalecer las condiciones y las reglas del juego para hacer realidad la transición energética”. Conecta se consolida así como un actor clave del cambio, comprometido con una red eléctrica más limpia, inclusiva y resiliente, que lleve la energía —y las oportunidades que genera— a todos los rincones de Guatemala.