
En diciembre de 2023, la UNESCO ha dado a conocer su primordial estudio cuantitativo, titulado “Evaluación del cambio climático en las Reservas de Biosfera y los Geoparques Mundiales de la UNESCO en América Latina y el Caribe”. Este análisis pionero se sumerge en la compleja interacción entre el cambio climático y los ecosistemas, centrándose en 15 sitios emblemáticos que abarcan un millón de km² y albergan a más de 110 millones de personas en Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, San Cristóbal y las Nieves, y Uruguay.
Los resultados del estudio arrojan luz sobre las impactantes transformaciones que han experimentado estas regiones. Aumentos de temperatura, variaciones en los patrones de precipitación y eventos climáticos extremos han desencadenado una serie de consecuencias, desde la pérdida de cobertura vegetal hasta el aumento de incendios forestales, la alteración de hábitats, la pérdida de vidas, la interrupción del suministro de agua y la disminución de los rendimientos agrícolas.
Si las tendencias actuales persisten, se proyecta que estos lugares experimentarán un aumento de las temperaturas medias de entre 2 y 7°C para el año 2100, comparado con un aumento ya registrado de 1°C desde 1900. Estos impactos climáticos se vislumbran como crecientemente significativos para todos estos lugares.
De manera preocupante, el informe revela que las amenazas actuales subestiman la realidad. En diversas categorías de riesgo, el número de sitios considerados de riesgo medio o alto supera las estimaciones iniciales de los gestores de los sitios. Por ejemplo, aunque solo 6 de los 15 lugares identificaron inicialmente los incendios forestales como una amenaza importante, el informe recalca que 13 sitios presentarán riesgos medios o altos en este ámbito en las próximas décadas. En tan solo seis años, se ha perdido un 4% de la cobertura forestal, equivalente al tamaño de Jamaica, en unos 350,000 km² analizados.
El estudio, de igual modo, destaca el vínculo evidente entre las amenazas climáticas, la vulnerabilidad de los lugares y su exposición a riesgos. Más del 90% de las tierras agrícolas en 9 de los 15 sitios dependen exclusivamente del riego con agua de lluvia, lo que coloca a agricultores y comunidades en una vulnerabilidad especial frente a la disminución o irregularidad de las precipitaciones y las olas de calor prolongadas.
En un tono más alarmante, el estudio desvela que 10.7 millones de personas de los sitios estudiados enfrentan el riesgo de interrupción del suministro de agua, con algunos lugares con la amenaza afectando al 100% de su población. Además, se estima que 3.3 millones de personas viven en zonas susceptibles a inundaciones, y ocho millones en áreas con riesgo de deslizamientos de tierra. Este análisis, por tanto, no solo ofrece un diagnóstico crítico, sino que subraya la urgente necesidad de abordar las consecuencias inminentes del cambio climático en estas preciadas regiones de América Latina y el Caribe.