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Acción contra el Hambre ha lanzado 'Mujeres en la Lucha contra el Hambre’, una publicación que advierte que la brecha entre mujeres y hombres que sufren hambre es la más desigual del mundo. En el marco de la Cumbre entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), la ONG lanza una publicación que repasa los retos a los que se enfrentan las mujeres de América Latina en seguridad alimentaria, medios de vida, migración, salud sexual y reproductiva y violencia de género.
América Latina y el Caribe: regiones con mayor desigualdad en inseguridad alimentaria del mundo

El hambre y la desigualdad si entienden de género. Con motivo de la realización de la Cumbre entre la Unión Europea (UE) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Acción contra el Hambre ha lanzado 'Mujeres en la Lucha contra el Hambre’, una publicación que alerta y visibiliza las necesidades apremiantes de las mujeres en los territorios latinoamericanos en los que trabaja, donde el hambre -consecuencia de la desigualdad, la exclusión y la violencia-, pone a las mujeres en una situación de especial vulnerabilidad.

La inseguridad alimentaria se refiere a la falta de acceso constante y suficiente a alimentos nutritivos y seguros para llevar una vida activa y saludable. Esta situación puede afectar a individuos, hogares o comunidades enteras y puede ser causada por factores como la pobreza, desastres naturales, conflictos, fluctuaciones económicas y barreras para acceder a los alimentos. En la región de América Latina y el Caribe, varios factores contribuyen a la inseguridad alimentaria y desigualdad:

  1. Pobreza: Aunque la región ha logrado avances en la reducción de la pobreza, todavía existen millones de personas viviendo en condiciones precarias, lo que dificulta su acceso a una alimentación adecuada.
  2. Desigualdad económica: La desigualdad en la distribución del ingreso y la riqueza es un problema importante en muchos países de la región. Las brechas socioeconómicas pueden resultar en disparidades significativas en el acceso a los alimentos.
  3. Desafíos en el sector agrícola: La región enfrenta desafíos en la producción y distribución de alimentos, lo que puede afectar negativamente el acceso de las comunidades a una alimentación adecuada.
  4. Cambio climático y desastres naturales: América Latina y el Caribe están expuestos a eventos climáticos extremos, como sequías e inundaciones, que pueden afectar la producción de alimentos y aumentar la vulnerabilidad de las poblaciones.
  5. Conflictos y crisis humanitarias: Algunos países de la región han enfrentado conflictos armados y crisis humanitarias que pueden afectar gravemente el acceso a los alimentos y aumentar la inseguridad alimentaria.

Benedetta Lettera, responsable geográfica para América Latina de Acción contra el Hambre explica que: “La pobreza parece haberse estancado en niveles de la década pasada y la pobreza extrema supera los niveles registrados hace 20 años. Es fundamental abordar estas problemáticas desde una perspectiva de género y tomar medidas concretas para reducir las desigualdades y la violencia que afectan a las mujeres en la región”.

Esta Cumbre, que ha coincidido con el primer mes de la Presidencia española del Consejo de la UE, se ha cerrado con una declaración en la que los socios muestran espíritu colaborador de cara a afrontar “las numerosas crisis y múltiples desafíos de nuestra época, como la inseguridad alimentaria, la pobreza, las desigualdades” y se comprometen a combatir “las formas múltiples e interrelacionadas de discriminación y violencia de género”, así como a promover los derechos fundamentales para el trabajo digno, la igualdad de género y la representación y participación plena de mujeres y niñas en los procesos de toma de decisiones.

Sin embargo, hay mucho más que los líderes europeos, latinoamericanos y caribeños pueden hacer para luchar por reducir la brecha de la seguridad alimentaria entre hombres y mujeres, y atajar las desigualdades y la violencia que provocan esta situación. "Es hora de actuar con determinación y solidaridad. Exhortamos a los líderes presentes en la Cumbre a asumir su responsabilidad y trabajar para asegurar que las mujeres de América Latina tengan acceso a alimentos suficientes y nutritivos, así como a oportunidades para empoderarse y ejercer sus derechos en un entorno seguro y libre de violencia. Solo a través del compromiso mutuo podremos construir un futuro más justo y equitativo para todas las personas en la región", resaltó la responsable de Acción contra el Hambre.

"En ninguna otra región del mundo la brecha entre hombres y mujeres que padecen inseguridad alimentaria es tan amplia como en América Latina y el Caribe. A nivel global, la diferencia es de más de 4 puntos porcentuales, con un 31,9 % de mujeres y un 27,6 % de hombres. Sin embargo, en América Latina, esta brecha se amplía a 11,3 puntos porcentuales, la más pronunciada del mundo. Es imperativo que se tomen medidas urgentes para abordar esta desigualdad y garantizar la seguridad alimentaria de las mujeres en la región", explica Benedetta Lettera.

Desde ACH advierten que, a pesar de que las últimas cifras publicadas por Naciones Unidas sobre seguridad alimentaria registran una mejora en el hambre en América Latina (pasando del 6,4 al 5,8 % de la población de la región), hay poco que celebrar si se analiza la situación de las mujeres, quienes se ven afectadas de forma desproporcionada por las crisis sanitarias y económicas, especialmente en los relacionado con acceso a alimentos, nutrición, salud y condiciones económicas.

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