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Así lo muestra el estudio titulado la “Percepción social sobre la transición ecológica en España, 2022-2023” elaborado por Red2Red y Fundación Cepsa. Se trata del primer informe estatal del Observatorio de Transición Justa sobre la percepción de la transición ecológica en nuestro país. El análisis se ha presentado con el objetivo de analizar el proceso de transición justa y visibilizar la percepción de la ciudadanía y de los grupos de interés. A partir de los resultados obtenido, la publicación destaca la importancia de aumentar el conocimiento sobre las oportunidades que puede propiciar la transición energética, al tiempo que se trabaja para reducir potenciales riesgos de conflictividad social asociada por la posible pérdida de empleo en algunos sectores, si no se actúa de manera anticipada.
La mitad de los españoles no conoce en profundidad qué implica la transición ecológica

Conocer es el primer paso para transformar. La educación es un pilar fundamental en cualquier proceso de cambio, y la lucha contra la emergencia climática, sin dudas, necesita de una base de conocimiento sólida. Para comprender cómo es la percepción de la población sobre los procesos de transición justa Red2Red y Fundación Cepsa han elaborado un estudio titulado la “Percepción social sobre la transición ecológica en España, 2022-2023”. Se trata del desarrollo del primer “estudio piloto” en Andalucía, el cual ha permitido definir y testar una metodología de aproximación sobre qué piensan las y los españolas sobre este tema.

El objetivo principal del Observatorio de Transición es la generación de conocimiento en torno a la percepción de la población (ciudadanía y grupos de interés local) respecto a los procesos de transición ecológica o energética que se están desarrollando en España. Conforme avanza el proceso se irán realizando las adaptaciones metodológicas que se consideren necesarias. Estos estudios se realizarán con alcance nacional, prestando atención a aquellos territorios que se consideren de mayor interés en cada momento, y teniendo en cuenta diversas variables de contraste (rural/urbano; interior/litoral; alto/bajo nivel de desarrollo socio-económico).

La metodología de realización del documento combina el análisis de una encuesta a la población española, en función de una serie de variables definidas, con estudios de caso, mediante la aplicación de metodologías cualitativas (entrevistas y grupos de discusión con población y agentes locales en los territorios seleccionados), que permitirán un análisis de discurso en profundidad. A través de estsa encuesta se ha obtenido una reflexión inédita comparada en torno a la percepción de la población en diferentes Comunidades Autónomas, agrupadas en regiones geográficas. Por otro lado, se ha hecho especial hincapié en la segmentación de la población en función de diversas variables sociodemográficas, que ya se revelaron fundamentales en el anterior estudio a la hora de analizar las diferentes percepciones de la población, como son la edad, el sexo y el nivel educativo.

En este estudio se ha fijado además una cuota para la variable del tamaño del hábitat de residencia, que ha permitido realizar un análisis en profundidad de la diferente percepción entre la población del entorno rural y el urbano, tal y como se atisbaba en el anterior análisis y apuntan otros estudios recientes. Además, atendiendo al momento en el que nos encontramos, de crisis energética y de un amplio debate en torno a la instalación de las energías renovables en el medio rural, en este estudio se ha optado por profundizar en el análisis de la implantación de las energías renovables en el territorio.

Del análisis de los resultados de la encuesta, como del trabajo de revisión documental y del estudio de caso se derivan una serie de conclusiones fundamentales, que marcan una serie de tendencias de percepción en torno al proceso de transición energética (contrastadas en Andalucía con el primer estudio del Observatorio), a partir de las cuales se plantean una serie de recomendaciones o líneas de actuación, orientadas a paliar las consecuencias negativas y los riesgos del proceso de transición, así como a favorecer la implantación de las energías renovables en los próximos años por parte de los diferentes agentes con responsabilidad en el proceso.

Algunas de las principales conclusiones que emergen de la investigación son:

  • Existe un reconocimiento y priorización sobre la necesidad de actuación ante el Cambio Climático. Los expertos afirman que hay consenso entre la población española en torno a la existencia del cambio climático: la inmensa mayoría cree que el cambio climático es una realidad (85%). Tan solo el 6% estaría negando la existencia de este fenómeno. Sin duda, el reconocimiento del problema hace más probable el apoyo a los procesos necesarios que implica la transición energética.
  • Si bien la lucha contra el cambio climático es una prioridad para la mayoría de la población (65%), es notable la proporción de población (35%) para la que son más importantes otras prioridades, lo que sin duda puede generar resistencias y restar apoyos a las actuaciones en esta materia.
  • Aún es muy notable el desconocimiento real de lo que significa el proceso de transición ecológica (menos de la mitad de la población señala conocerlo y entenderlo). La comprensión de este concepto, a la luz de lo que manifiestan, parece ser menor entre las mujeres que entre los hombres.
  • La población considera el proceso de transición más una oportunidad que una amenaza, si bien esta percepción mejora en un escenario de largo plazo.
  • En términos personales, el 20% de la población ve amenazado su empleo en españa debido al proceso de transición ecológica. de hecho, la mayor parte de la población (60%) considera que el proceso puede contribuir a generar nuevas oportunidades de empleo y desarrollo socioeconómico.
  • El apoyo “teórico” que muestra la población al impulso de las fuentes de energías renovables (solar y eólica) es muy alto en españa (más del 85% estaría de acuerdo con su fomento), que considera mayoritariamente que su impacto puede ser positivo para el territorio, independientemente del tamaño de hábitat de residencia. no obstante, sí se observan algunas diferencias por regiones.
  • La preocupación por el medio ambiente y el cambio climático puede producir cambios sustanciales en los hábitos de vida, como la reorientación hacia la compra de otros productos o el abandono de algunos por cuestiones éticas o para cuidado del medio ambiente.
  • Para avanzar en el desarrollo de comportamientos medioambientalmente sostenibles es necesario atender a las principales barreras que parecen estar obstaculizando su adopción. entre ellas destacan la falta de información (sobre su positivo impacto en el medio ambiente), la comodidad o falta de tiempo, y el coste adicional que implican la adopción de algunas de estas conductas.
  • Una amplia mayoría de la población (70%) considera que las opiniones de la población apenas son tenidas en cuenta en los procesos de toma de decisiones en torno a la transición energética.
  • La percepción de la población varía de forma notable en función del tamaño de hábitat de residencia de las personas, lo que construye un imaginario diverso en torno a la transición ecológica, que podría contribuir a abrir una brecha de polarización territorial.
  • La creencia en el cambio climático se acrecienta en las regiones del litoral mediterráneo y la cornisa cantábrica, y se reduce en las CC.AA. del centro peninsular.

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