Publicado el
Esta iniciativa internacional, en la que participan los GBC de Irlanda, de Chequia y otras universidades y órganos gubernamentales de aquellos países, está liderada en España por Green Building Council España (GBCe) y la Universidad de Sevilla. El objetivo del proyecto es superar la barrera más común a la hora de elaborar políticas que garanticen una construcción climáticamente neutra: la falta de datos fiables e integrales.
"INDICATE", una alianza internacional para descarbonizar la edificación

La industria edilicia es responsable de una gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya sea a través del uso de energía en la construcción y operación de edificios o por la emisión de gases de los materiales de construcción. La descarbonización de esta rama de la economía, por lo tanto, resulta esencial para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos por los acuerdos internacionales como el Acuerdo de París. La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la construcción y operación de edificios implicaría el uso de tecnologías y prácticas que reduzcan el consumo de energía y la dependencia de combustibles fósiles en la construcción y operación de edificios

En este contexto, surge el proyecto INDICATE, iniciativa internacional en la que participan los GBC de Irlanda, de Chequia y otras universidades y órganos gubernamentales de aquellos países, que está liderada en España por Green Building Council España (GBCe) y la Universidad de Sevilla. El objetivo es facilitar la medición, para lo que pretende impulsar el incremento de datos climáticos disponibles sobre edificios de calidad. Así, la industria, la universidad y los gobiernos aúnan sus fuerzas para superar una de las barreras más comunes a la hora de elaborar las políticas que garanticen una construcción climáticamente neutra: la falta de datos fiables e integrales sobre los edificios.

Cabe destacar que, en la actualidad, la legislación sobre construcción en Europa aborda solo las emisiones de carbono operativo del edificio. Estas emisiones de carbono embebidas —que junto al carbono operativo se conocen como carbono del ciclo de vida— pueden suponer más de la mitad de la huella de carbono total de un edificio nuevo y amenazan con consumir los presupuestos nacionales de carbono disponibles en la construcción mucho antes de poder cumplir con los objetivos de cero emisiones para 2050.

La falta de datos disponibles en España, como en otros tantos países europeos, impide seguir los pasos de Dinamarca, Finlandia, Francia o Países Bajos, que ya han promulgado políticas de carbono en todo el ciclo de vida. INDICATE viene a cambiar este contexto mediante la colaboración público-privada, que garantiza un amplio apoyo e inversión por parte de la industria y los gobiernos. De esta forma, INDICATE pretende ser solo el comienzo de un programa a escala europea que permita cuantificar y reducir de forma rápida las emisiones de carbono.

En palabras de Antonio García Martínez, investigador de la Universidad de Sevilla responsable de la coordinación técnica del proyecto: “Para comprender un fenómeno en toda su complejidad es necesario medirlo; conocer en qué medida el sector de la construcción contribuye al calentamiento global es un aspecto fundamental para diseñar acciones efectivas que ayuden a reducir el riesgo del cambio climático”.

En este sentido, INDICATE permitirá acelerar el desarrollo de políticas europeas mediante la generación de esos datos de referencia claves para la edificación, lo que facilitará a los legisladores establecer los límites de carbono en todo el ciclo de vida de los edificios. Esto es, desde la fabricación de los materiales, hasta la construcción, la demolición y el procesamiento de los residuos generados.

Las estrategias de descarbonización de la industria edilicia incluyen el uso de materiales de construcción sostenibles y de bajo impacto ambiental, el diseño y construcción de edificios con alta eficiencia energética y la adopción de tecnologías de energía renovable, como paneles solares y sistemas de energía geotérmica. También puede incluir prácticas de gestión de la energía y el agua, así como la implementación de políticas y regulaciones que fomenten la construcción y operación de edificios sostenibles.

El 14 de marzo, el Parlamento Europeo ha dado sus primeros pasos en la regulación del Whole Life Carbon (WLC) —carbono de ciclo de vida—, con propuestas para introducir informes obligatorios en la revisión de una pieza clave en la política europea de la edificación, como es la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD, por sus siglas en inglés). La revisión, en su forma actual, introduce la obligación de informar sobre el carbono de ciclo de vida para todos los edificios nuevos a partir de 2027 y exigiría la creación de límites nacionales de WLC a partir de 2030. Y, lo que es aún más relevante, la Comisión Europea tendría que establecer un marco armonizado de información sobre el WLC en la UE para finales de 2025. INDICATE, mediante la suma de esfuerzos internacionales, ayudará a superar algunas barreras frente a las ambiciosas propuestas que los legisladores de la UE han presentado para la revisión de la EPBD.

Finalmente, Belén Vitón, de la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) —dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfica— declara que “iniciativas como INDICATE pueden ayudar a tener un conocimiento más certero de la huella de carbono de los edificios en España, lo que sin duda es fundamental para el desarrollo de políticas y estrategias de descarbonización”.

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies